sábado, 20 de septiembre de 2014

El Show de Espina II



El Show de Espina II

De la propuesta del senador Espina.
En el documento del senador se propone en el Nº 1 “Política de tierras”:
<<Crear un Consejo o Aukiñ ad hoc para la paz social en La Araucanía, establecido por ley, e integrado por representantes del Estado, del pueblo Mapuche, de los agricultores, parceleros y emprendedores forestales no Mapuche, uno de cuyos mandatos será hacer un catastro y delimitar las tierras que el Estado de Chile debe al pueblo Mapuche. Para ello, deberá oír las reivindicaciones territoriales de las comunidades y sus fundamentos históricos y legales; como asimismo de los agricultores, parceleros y emprendedores forestales, recopilará la información que juzgue necesario y determinará los límites que corresponda restituir.>>
Pareciera evidente que un Consejo para lograr la paz social integrado por todos los participantes en un conflicto es una buena idea. Muy buena si cumple con una condición básica, que la integren todos los participantes. Al leer las primeras líneas de este párrafo se definen los participantes, el Estado, del pueblo Mapuche, los agricultores, parceleros y emprendedores forestales no Mapuche…
En la tercera línea surge la primera cuestión “el pueblo Mapuche”: A quienes se refiera el Sr. Espina, porque no define que significa “pùeblo mapuche”; investigué el tema de los indígenas en la CONADI, transcribo la Información de 15 de febrero de 2011:
Por correo electrónico de fecha  15 de febrerote de 2011 la Sra. Marlene Fuentes Serrano, encargada de Gobierno Transparente CONADI Temuco, me envió la información relativa a la creación de comunidades indígenas al amparo de la ley 19.253 desde  1994 a la fecha del correo.

El correo contenía la información de las comunas de Angol; Cholchol; Collipulli; Cunco; Curacautín; Curar.rehue; Ercilla; Freire; Galvarino; Gorbea; Lautaro; Loncoche; Lonquimay; Los Sauces; Lumaco; Melipeuco; Nueva Imperial; Padre Las Casas; Perquenco; Pucón; Puerto Saavedra; Purén; Temuco; Teodoro Schmidt; Traiguén; Victoria; Vilcún; Villarrica.
El total de comunidades creadas a esa fecha era de 1.914, con un total de 81.875 comuneros, de los cuales 38.181 no eran de etnia  indígena, esto representa  un 48.63 %. De las 1914 comunidades un alto porcentaje, según CONADI, era de personas que habían sido beneficiadas por el saneamiento de títulos por el DL. La CONADI incentivo estas acciones para que pudieran obtener  tierras al amparo de la ley  19.253. CONADI no pudo definir el porcentaje.
 Al enfrentarla. a estas realidades, la Sra. Fuentes me manifestó que se debía a un problema del software computacional. Esta información fue solicitada nuevamente en el escrito enviado a CONADI.
Con fecha 13 de abril de 2011 el Sr. Patricio Sáenz, Subdirector Nacional CONADI Temuco me envió una carta, la  Nº 648, me dice; “Para dar respuesta es necesario cumplir con un proceso formal exigido por  la legislación vigente para estos casos, lo cual se dio cumplimiento para la remisión de los antecedentes solicitados Se adjunta CD con la información requerida y se cumple el listado de peticiones pero se excluyen algunos puntos que exceden a nuestras competencias. No obstante lo anterior  se remite toda la información que se encuentra en nuestros registros institucionales y que están  a disposición del público en general.”
Esta falta de información  me ha impedido cuantificar a los mapuche de las comunas indicadas. Más aún, la proporción de comuneros que no pertenecían a la etnia mapuche (48.63 %) de los miembros de comunidades informado oficialmente por CONADI aparece como sumamente grande e indefendible.
Es por lo anterior que es indispensable que el senador  explique y defina que es “pueblo mapuche” para los efectos de este Consejo.
Por si esto fuera poco, no figuran entre los eventuales convocados a “Aukiñ” los ideólogos y líderes partidarios, promotores y activistas de la “emancipación” del “pueblo nación mapuche”, siendo estos activistas los que utilizan la violencia para lograr sus fines. Sin el acuerdo de estos es imposible lograr la paz en La Araucanía.
Al “Aukiñ” del senador le falta el acuerdo de los únicos que no desean la paz, que son fuertemente financiados por ONGs extranjeras y que han explicitado sus propósitos. En todo caso reservo la posibilidad de disculparme ya que podría ser que el acuerdo con el abogado José Lincoqueo y con el dirigente de la CAM, Héctor LLaitul  ya haya sido logrado por el Sr. Espina en alguna de las 120 reuniones… Además el senador debería lograr el pronunciamiento de los representantes del Estado respecto a si están o no de acuerdo con la autonomía territorial del “Estado Nación Mapuche”, esto es, si están de acuerdo con interrumpir la continuidad territorial de Chile entre el Bío-Bío y el Tolten.
En resumen, no define “pueblo mapuche” y no se refiere a la participación de los únicos que importan para un acuerdo efectivo de paz.
Continúa el párrafo: <<uno de cuyos mandatos será hacer un catastro y delimitar las tierras que el Estado de Chile debe al pueblo Mapuche. Para ello, deberá oír las reivindicaciones territoriales de las comunidades y sus fundamentos históricos y legales>>.
Como siempre el senador supone una deuda en tierras del Estado al pueblo mapuche, para definir el monto de esta deuda el “Aukiñ” deberá oir las reivindicaciones territoriales de las comunidades. Es necesario establecer que en el año 1911 se publicó el “Mapa Boloña”, realizado por el cartógrafo Nicolás Boloña en que el total de las tierras están debidamente asignadas a propietarios con títulos de dominio. Esta cartografía es documento oficial del Estado de Chileno.
Hemos dado a conocer la realidad de las comunidades reportada por la CONADI, cualquiera sea la diferencia entre lo informado en 2011  y hoy, es sumamente difícil arribar a conclusiones válidas respecto a los eventuales beneficiarios o acreedores de la “deuda”.
Pero aquí hay un fenómeno de la máxima importancia. La ley 19.253, la CONADI, y todas las definiciones del aparataje comunicacional de los activistas desconocen deliberadamente la existencia del DL 2.598 y sus efectos jurídicos, entre otros, la cosa juzgada y la existencia de títulos de dominio sobre las tierras pretendidas. Los contenidos conceptuales están contenidos en el documento “La Verdad Histórica ye Nuevo Trato”” generado por la Comisión creada por el Presidente Aylwin.
Este informe, si bien publicado con posterioridad a la ley 12.253, está dirigido y orientado por los grupos indigenistas que asesoraron al gobierno de la época en la conceptualización y redacción de dicha ley.. Las definiciones sobre tierra de CONADI son una transcripción literal de las definiciones de esta Comisión.
Es de esperar que el senador honre su cargo buscando la verdad y que esta propuesta no está dirigida solamente por ambiciones personales.

Julio Bazán A.
20 de septiembre, 2011

P.S. sugiero leer las entradas “La Falsedad Histórica”… y “La CONADI instrumento…”en este mismo Blog.
jba
  







martes, 2 de septiembre de 2014

El Show de Espina




El Show de Espina.

El senador Espina vuelve a fundamentar sus propuestas en afirmaciones que revelan superficialidad, falta de información histórica sicológica y una curiosa debilidad referente al Estado de Derecho.
Su “resumen ejecutivo” afirma:
<<Uno de los aspectos más relevantes de la región, es su multiculturalidad. En efecto, cohabitan descendientes de culturas diferentes, con identidades y propias 2 y complementarias. Convivencia que no ha estado exenta de dificultades, pero que la inmensa mayoría Mapuche y no Mapuche armoniza día a día.>>
<<Sin embargo, pese a esta realidad, históricamente se ha desconocido el hecho de que La Araucanía es por esencia multicultural. Los Mapuche, si bien se sienten en su gran mayoría chilenos, son un pueblo que tiene su propia identidad, tradiciones, cultura y lengua, lo que un sector de la sociedad chilena aún no termina de comprender>>
Hace ya algún tiempo sostuvimos un intercambio de opiniones sobre este tema.
Vuelvo a preguntarle al Sr. Espina debido a que no existe una cultura mapuche vigente, como define  “cultura”. Por mi parte le aporto una definición
“Cultura es el conjunto de valores, hábitos, costumbres, lenguaje, creencias  y tradiciones  que se viven en forma permanente, espontánea y generalizada en un grupo humano determinado, que se transmiten generacionalmente y cuyos cambios se producen en la evolución propia del grupo”.

Estimamos interesante incluir los dos cuadros siguientes, publicados en la revista del Centro de Estudios Públicos, para respaldar las afirmaciones que siguen: 

Grupos de intensidad
De pertenencia          Porcentaje
  Alta intensidad            19,6%          
Media intensidad           31,7%           
Baja intensidad              48,8%          
Total                              100%             

Alta intensidad:      118.492
Media intensidad:   191.578
Baja intensidad:      295.017


Es, por decir lo menos, aventurado decir que existe una “cultura mapuche”.
LAS TIERRAS.
En relación con las tierras el documento del senador dice: <<Las tierras adeudadas a las comunidades Mapuche deben entregarse a todas las comunidades hereditarias de una sola vez no pudiendo, producto de la subdivisión de las comunidades, ampliarse a tierras no comprendidas ni asociadas al Título de Merced o de dominio originales. >>
Nuevamente el Sr. Espina supone que los Títulos de Merced otorgan derechos actuales a las “comunidades “.
Respecto de esto, por la aplicación  del DFL 2.568, se sanearon el total de las propiedades poseídas en común otorgándose títulos de dominio definitivos a los que las poseían en común.  En declaración hecha en 1990 por el Director de la División de Asuntos indígenas del gobierno del Presidente Sr. Patricio Aylwin: <<…de 2.190 comunidades existentes a la fecha de la promulgación del DL 2.568, de 1979, sólo 20 no se habían dividido…se entregaron mas de 76.000 títulos de dominio individuales a mapuches>>
¿Es que el senador no sabe esto?
Todos los títulos de dominio individuales están respaldados por sentencias judiciales ejecutoriads, debidamente archivados en los archivos judiciales correspondientes a los juzgados sentenciadores. Más aún, ninguna reclamación impugnando estas sentencias ha sido acogida  por los tribunales chilenos.
Esto, Sr. Espina, se llama Estado de Derecho y me recuerda el garrafal error que Ud. cometió cuando se refirió a la doble titulación en La Araucanía.
En todo caso, el proyecto no especifica las tierras que se comprarían   para entregarlas masivamente a las “comunidades”.Tampoco establece  como se pagarían ni el sistema que se utilizaría para lograr que quien no quiere vender sea obligado a hacerlo. (Tampoco ha comprendido el concepto de “comunidades”).
Es lamentable que Ud. no distinga entre objetivos finales de los indigenistas y los medios violentos que se han empleado y que se emplean para ir constituyendo el “territorio mapuche”.
Esta es una primera contestación; ya continuaremos analizando los alcances de su programa, como es el concepto de “reparación”, que a muchos les puede haber  alentado para apoyar su simpático video “soy partidario de la paz”.
También soy partidario de la paz.
Pero con plena vigencia del Estado de Derecho, respeto al derecho de propiedad y capacidad de ejercer el derecho a ser defendido por los organismos del Estado, en caso estos derechos sean conculcados.
En definitiva, un Show mediático en que el senador respalda las mentiras de los indigenistas.

Julio Bazán A.
2 de septiembre, 2014.






domingo, 24 de agosto de 2014

CONTINUADORA DE LA UNIDAD POPULAR



CONTINUADORA DE LA UNIDAD POPULAR.

Con el objeto de insistir en los objetivos reales que existen para generar, activar y mantener el conflicto en La Araucanía y apremiado por lo afirmado por la Sra. Presidenta en África, declarándose continuadora de la obra de la Unidad Popular, transcribo párrafos del libro ¿Es Mapuche el Conflicto?

CONCEPTO DE “USURPACIÓN” DE TIERRAS. La nostalgia socialista.

La Comisión (Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato)busca sus fundamentos ideológicos en el pensamiento y en la acción de la Unidad Popular, que gobernó a Chile entre 1970 y 1973, en efecto, así se desprende de la lectura del informe de La Comisión para definir el concepto que anuncia esta parte del análisis:

<<11.1. La Reforma Agraria durante la Unidad Popular-

El manifiesto y compromiso firmado en el cerro Ñielol el año 1964 entre el entonces candidato a la presidencia Salvador Allende y el pueblo mapuche contemplaba el dictado de una nueva ley indígena, en la que, respecto a la propiedad de las tierras, se debía abordar la “... restitución y remensuramiento de todos los fundos colindantes con comunidades o propietarios indígenas, para saber a ciencia cierta las hectáreas usurpadas y la vuelta inmediata a sus dueños... ”.

<<En este sentido el programa de la Unidad Popular era claro respecto al tratamiento del tema indígena. “La defensa de la integridad y ampliación y asegurar la dirección democrática de las comunidades indígenas, amenazadas por la usurpación, y que al pueblo mapuche y demás indígenas se les asegure tierras suficientes y asistencia técnica y crediticia apropiadas..>>. 

Una vez iniciado el gobierno de la Unidad Popular, se inicia una política sistemática y coordinada destinada a resolver la demanda de tierras mapuches. Esta política se inaugura y adquiere su máxima expresión con el denominado “cautinazo”, momento en que el conjunto de los organismos del agro, encabezados por el ministro de agricultura de entonces, Jacques Chonchol, se trasladan en su totalidad a la ciudad de Temuco.
El proceso de restitución de las tierras usurpadas era difícil y complejo ya que la ley indígena que operaba hasta ese momento, no consideraba la restitución de tierras usurpadas. Allende pensó en resolver el problema de las “tierras indígenas” de la manera más efectiva y rápida posible; para ello, sugirió aplicar la Ley de Reforma Agraria para tratar de resolver el problema de la restitución de tierras.>>
Lo que no dice el documento es que las expropiaciones, que tenían conforme a estos enunciados como finalidad la restitución del dominio de las tierras a los mapuche, se radicó en la Corporación de Reforma Agraria, por la vía de los asentamientos campesinos.
Al tomar como fundamento lo expuesto sobre el concepto de “usurpación” las definiciones de la Unidad Popular, respaldan  la afirmación contendida en este libro en que se afirma que la política indígena contenida en los instrumentos generados por la ley 19.253 pretende aplicar los conceptos de la Reforma Agraria en la Araucanía. Esta vez, la Nueva Mayorñia,  sin expropiación: por expoliación provocada por la agitación con tomas y amedrentamiento para quebrantar la voluntad de los agricultores y obtener tierras vía CONADI.
Julio Bazán A.
24 de agosto 2014.

sábado, 2 de agosto de 2014

Paz en La Araucanía



PAZ EN LA ARAUCANÍA.

Esta frase, generalizada, transversal, tranquilizadora, que utilizan  todos los sectores que proponen como finalidad de cualquier acción que se proponga para la región: el logro de la paz.
¿Es la paz un bien en sí mismo? Si, ciertamente, lo es.
Entonces ¿porque ha sido tan difícil lograr la paz en La Araucanía?
La contestación parece sencilla, y por sencilla, o por temor a la verdad, no se expresa, no se analiza, no se debate; la violencia aumenta, los violentistas están cada vez mejor entrenados, mejor  equipados, mejor organizados, él  Estado cada vez, mas confundido.
Conseguir la paz supone el acuerdo entre la sociedad civil, que comprende a todos, mapuches o no mapuches, los grupos indigenistas activistas,  y el Estado. Cualquiera de estos grupos que no está disponible para conseguir la paz, destruye los procesos de pacificación.

Para poder dimensionar el problema de La Araucanía es nececesario  recurrir a una simple definición: la violencia es un medio para conseguir un objetivo. El Objetivo es la creación de un estado autónomo entre al Bio Bio y el Toltén. Es decir, ceder soberanía en un territorio comprendido entre estos ríos y desde la Cordillera de los Andes hasta el Océano Pacífico.

La violencia deliberada y programada  es un instrumento para cercenar la continuidad del territorio nacional.
Generar programas de desarrollo no solo está bien, es necesario, pero hay que estar conscientes que, por si solos, no aseguran el objetivo de paz.
Hay consenso en que el pueblo mapuche no participa de la violencia de los indigenistas. Negociar con ellos es posible y, con seguridad, se conseguirán importantes avances en la integración nacional.
Per no son estos mapuche los que no quieren la paz. Son aquellos que reivindican la “emancipación”, la “autonomía territorial” (entre al Bio Bio hacia el sur) del “Pueblo Nación” mapuche.
José Lincoqueo, abogado mapuche escribió a la entonces presidenta electa Sra. Bachelet:
“…Chile llega hasta la rivera norte del Bío Bío, que en su inciso final dispone que “...el Bío Bío es la línea divisoria entre los nuevos hermanos y aliados” , es decir, es la frontera entre Chile, y Ragko Mapu (Arauco en el idioma español de ustedes los chilenos)”,  En una conversación casual con el abogado José Lincoqueo, sostenida en las oficinas del Archivo General de Asuntos Indígenas en Temuco, me dijo textualmente: “…si, es cierto que estoy suspendido del ejercicio profesional, pero solo para representar a terceros, en las demandas sobre tierras mapuche me represento a mí mismo como copropietario de todo este territorio junto a mis hermanos mapuche”. 
Demás está decir que el Sr. Lincoqueo es referente intelectual e ideológico de los movimientos indigenistas.

Héctor LLaitul: El pensamiento emancipatorio de la Coordinadora Arauco-Malleco / Una estrategia de Liberación Nacional Mapuche (Parte I)

<<…la CAM  ha manifestado  así  su  posición:  “Es  la  restitución  de  la  autonomía  del  pueblo Mapuche,  el autogobierno,  la  construcción  de  una  economía  interna,  el  control  de  las  relaciones sociales,  el  respeto  a  la  cultura  y  a  la  lengua.  Hemos  comenzado  un  proceso  de acumulación de  fuerzas, proceso necesario para  conseguir el objetivo de  la autonomía  y posterior  liberación”. Entonces, para mayor  comprensión, debemos dejar  claro  también, que la CAM no es separatista, no hemos planteado la creación de un Estado separado del chileno, por tanto la demanda separatista no aparece en nuestro pensamiento y discurso.
Lo que si se expresa es la demanda territorial para desarrollar un proceso de autonomía y liberación  nacional.  Podría  parecer  claro  que  la  demanda  de  recuperación  total  del territorio  ancestral  abre  la  posibilidad  de  una  posición  separatista,  pero  al  respecto  no tenemos  una  posición  definida.>>

Carta del Lonko Catrilanca.
…”En ese contexto, nuestras demandas puntuales para establecer dialogo real y soluciones concretas son las siguientes
1.- Derechos Territoriales.
a) Devolución del Territorio Mapuche desde el río Bíobío al Sur, a partir del reconocimiento explicito que el Estado hace sobre su existencia en el Tratado de Tapihue de (1825) Art. 19”
Las afirmaciones las respaldan en el Parlamento de Tapihue, al que otorgan categoría de “Tratado Internacional”. Esta afirmación carece absolutamente de fundamento, así  está ampliamente refutada en el libro ¿Es Mapuche el Conflicto? 
De estas afirmaciones, entre muchas, se puede deducir con certeza quienes se oponen a la paz en La Araucanía y lo utópico que resultan las declaraciones de políticos que, con buena voluntad, esperan que los programas de desarrollo que impulsan pudieran recuperar la paz en zona.

Hemos destacado tres declaraciones que se refieren a la creación de un Estado Autónomo, haciendo hincapié en la frase “al respecto no tenemos posición definida”, (refiriéndose a separación del Pueblo Nación Mapuche con Chile)  del documento de la CAM.”

El núcleo del debate debería ser el tema real de discusión y de búsqueda de soluciones. El problema radica en saber se los líderes indigenistas están dispuestos a deponer sus objetivos.
No menos importante es saber si los responsables del Estado chileno están dispuestos a entregar territorios autónomos al Pueblo Nación Mapuche. Esto es, nada más y nada menos, ceder soberanía.
Las definiciones deberían explicitarse para saber de que se trata la búsqueda de la paz en La Araucanía.
Hay que subrayar  que lo que ocurre en La Araucanía no es un “conflicto social”, como livianamente se sostiene, es conflicto político, de  ejercer o no la soberanía por quienes tienen la obligación de hacerlo.

Julio Bazán A.
2 de agosto, 2014


viernes, 18 de julio de 2014

¡Derecho de propiedad en peligro!



¡Derecho de propiedad en peligro!

Ya durante la campaña la Sra. Bachelet cuestionaba el derecho de propiedad establecido en nuestra Constitución.
Llamo la atención a los habitantes de La Araucanía sobre lo que se trama en la Nueva Mayoría, solicitándoles, muy espacialmente, que se recuerden de la Reforma Agraria.

Intendente de La Araucanía “… la postura del Intendente Regional, Francisco Huenchumilla, de que deberán (los agricultores) entregar sus tierras para terminar con el conflicto mapuche y que el Estado debe establecer una política de devolución de tierras.”

“O sea, a su juicio, el mecanismo de la expropiación sería válido.
Si de verdad queremos la paz social, tenemos que utilizar todos los instrumentos a nuestra disposición para cumplir con ese objetivo. Cuando se determina hacer un puente y hay que disponer de la otra orilla que está en manos de un particular y, además, ya está definida la construcción en ese sitio, se expropia.
“http://www.sustentare.cl/2014/07/08/eugenio-tuma-hay-que-tenerles-miedo-las-expropiaciones-en-la-araucania/

Ministra Rincón “La Constitución le dio una preeminencia exagerada al derecho de propiedad”
presa.elmercurio.com//pages/NewsDetail.aspx?PaginaID=1&dt=12-07-2014 0:00:00&BodyID=3&SupplementID=0.

Por ahora, solo esto.

Julio Bazán A.

martes, 8 de julio de 2014

Sobre los Urban




 Sobre los Urban.

En su noticiario central del canal 13, so pretexto de la venta de fundos de la familia Urban, se hace un panegírico de los Temucuicui.
Esta familia fue presionada por el gobierno del Sr. Piñera, con amenazas directas por funcionarios dependientes de ese gobierno.
Por su parte la indolencia culpable de grandes sectores de agricultores de la zona, su falta de comprensión del problema, los hace cómplices de esta situación.
El Lonko Catrilanca en noviembre de 2011, aboga por la Nacion
Estado Mapuche con territorio propio. El “13” lo presenta como un viejito simpático.
He considerado  transcribir párrafos de mi libro:


LA AUTONOMÍA, producto de todo este accionar.
En el mes de febrero de 2011, estando en la zona de la Araucanía, me informé que la comunidad Ignacio Queipul,  propietaria del fundo Alaska de 1.972 hás.  (Vendido por  Forestal Mininco a CONADI por la cantidad de $ 1.382.000.000, que luego fue entregado a esta comunidad extremista, [una de las ramificaciones de Temucuicui], había determinado que este fundo era “territorio autónomo” y que, para ocupar sus caminos, debería pagarse un “impuesto” [esta venta fue realizada con el respaldo del Art. 20 b], si bien este “impuesto” no fue permitido por la autoridad regional, es imposible traspasar los límites de este “territorio” por el riesgo personal que se corre.  (Nota del autor: Los agricultores de la región  culpan a esta “entrega” de Mininco de la aceptación por otros propietarios de vender sus tierras a CONADI. Al solicitar una entrevista con  el Secretario General de la Compañía de Papeles y Cartones, CMPC, Sr. Gonzalo García B. para conocer la opinión de la Compañía al respecto, no me la concedió, indicándome que le  enviara un cuestionario por escrito,  lo que no hice) 

En mis conversaciones con el agricultor René Urban me había resaltado que la estrategia de los Temucuicui para lograr sus objetivos territoriales comprendía acciones para hacer imposible las faenas en otro predio de Forestal Mininco, ubicado al noroeste de su propiedad. Habían otros dos propietarios en esa zona, uno de los cuales ha abandonado sus tierras después de los ataques que sufrió. El asedio a sus propiedades y su eventual claudicación, lo que no hará, abriría el camino para que los extremistas lograran sus propósitos. 
Geográficamente, al norte de estas tierras se encuentra el  cerro Loncotraro, al norte de este, una cantidad de pequeños agricultores mapuches y no mapuches, buenas personas y   pacíficos, que serían fácil presa de los temucuicui. Uniendo las posesiones que hoy tienen, doblegando a Rene Urban, y logrando que Mininco vuelva a vender a CONADI, se generaría una extensión de tierras de 20.000 hás. que llagaría hasta Angol. Es de esperar que Mininco, esta vez, no venda. Como se ve hay una explicación para los 99 ataques que ha sufrido René Urban y su familia desde que el Fundo Alaska  pasó, a través de CONADI, a manos de los extremistas.
(Hoy, 8 de mayo de 2011, se informa que la Alianza Territorial Mapuche se ha tomado otro fundo de Forestal Mininco con el objeto que CONADI la compre para entregársela a los “dueños” de esas “tierras ancestrales”. La dirige el cacique Juan Catrillanca, da la comunidad Temucuicui)
Por otra parte la Asistente Social Mirtha Casas, Secretaría Ejecutiva de los Multigremios de Temuco, que trabajó durante tres años para el Servicio Alemán de Cooperación Social-Técnica en Chile, con residencia en Cañete, me advirtió de su preocupación objetiva por la actitud y la actividad de los indígenas costeros (lafquenches) entre Lebu y Hornopiren, en el sentido de reclamar para sí la exclusividad de la explotación del Borde Costero en ese litoral, también con ánimo y desicisión autonomista. Además de advertir el problema que ha creado CONADI al aplicar políticas de “discriiminación positiva”, beneficiando a hulilles (que son muy pocos) en contra de los campesinos,  mariscadores y pescadores no inígenas.
<<…el Señor Guzmán (Juez Juan Guzmán) se siente identificado con el dolor palestino porque estableció  un claro paralelismo entre este pueblo y el mapuche:
 “Entre siglos, el pueblo mapuche ha sido asesinado, torturado y sus casas destruidas para poder así expulsarlos con facilidad de sus tierras. Con el pueblo palestino está pasando exactamente lo mismo; se les destruye sistemáticamente sus casas para poder sacarlos del territorio en que viven para obligarlos a emigrar, especialmente en Jerusalén. Mapuches y Palestinos son dos pueblos hermanos en la desgracia”. (El Mercurio 30.7.2006)  y (http://www.profesionalespcm.org/_php/MuestraArticulo2.php?id=6515)

Un informe interno de una organización europea de estudios, después de trabajar varios años en la zona, que he tenido a la vista y que ha sido respaldada como auténtica por personas responsables de Temuco, expresa;
¿Chile, el Israel de los Blancos en Sudamérica y la Araucanía la Zona Gaza de los mapuches?>>
 <<En cuanto a la organización política reclaman distintos grados de autonomía:
La Coordinadora Arauco Malleco propugna la reconstrucción de la nación mapuche si es necesario por la fuerza.
La Organización Identidad Lafquenche pide autonomía para su patrimonio, el borde costero y el mar.
El Consejo de Todas las Tierras propone un sistema de dualidad de instituciones, donde todas las políticas que afectan a los mapuches deban ser aprobadas por un parlamento independiente.>>

Cabe preguntarse qué fundamentos tienen estos reclamos.
Recordemos que los gobiernos de Concertación, empezando con las promesas de Patricio Aylwin en  la campaña contra la dictadura, plantean el “Reconocimiento de los Pueblos Indígenas”.
En la declaración titulada “La Concertación de los Partidos por la Democracia a los Pueblos Indígenas” de octubre 1989 se afirmó lo siguiente:
“El Estado Nacional a lo largo de su historia ha tratado de negar la existencia de los pueblos indígenas. Se han aplicado siempre políticas tendientes a chilenizar y castellanizar las poblaciones indígenas. El Estado ha tratado de asimilar a la población indígena bajo pretexto de que no deben hacer diferencias entre los ciudadanos. La posición que aquí se levanta es que solamente en la medida que se marquen las diferencias con claridad, se puede llegar a una verdadera y armoniosa integración. El Estado democrático debiera cambiar radicalmente su posición en este aspecto. Valorar una verdadera integración a partir del reconocimiento de la diversidad cultural que existe en el país. Esta ha sido la Demanda por el Reconocimiento Constitucional de los Pueblos Indígenas de Chile, discutida y aprobada por parte importante de las Organizaciones Indígenas y apoyada por la Comisión Chilena de Derechos Humanos. La Concertación llevará al Parlamento una propuesta de reconocimiento, discutida participativamente con los pueblos y comunidades indígenas…”
Las consecuencias de las infundadas afirmaciones históricas del ex Presidente, están expuestas en este libro. Me permito recordar los dichos del Sr. Aylwin, al conocer el fallo sobre Laguna del Desierto a la vuelta de una visita a las islas Galápagos con  el Cancillera Silva Cima: “¿Qué importa un pedacito de tierra más o un pedacito de tierra menos” Es posible que ahora digiera 600 kms. Un pedacito de costa más o un pedacito de costa menos, ¿que importa?  
Contratapa del libro:


Julio Bazán sorprende rechazando, con fundamentos, que sea producto de un accionar de los mapuches la violencia que  ocurre en la Araucanía.
Al acceder al poder los partidos de la Concertación se enconaron  con que las reducciones indígenas se habían acogido, prácticamente en su totalidad, al saneamiento de títulos de dominio propiciado por el Gobierno Militar. Igualmente, se habían activado movimientos indigenistas que provenían de sectores de extrema izquierda, como elementos de lucha política en contra de ese gobierno. Cabe señalar que en la década de los ochenta del siglo XX se producía en el mundo una creciente movilización de las ideas indigenistas más radicales. 
El gobierno del Sr. Patricio Aylwin promulgo una nueva ley indígena que permite que cualquier persona, sea o no indígena, cuando su “calidad de indígena” sea otorgada por la CONADI, accedan a solicitar y obtener tierras agrícolas aunque nunca hubiere desarrollado actividades agropecuarias; creo una Comisión Presidencial denominada “Verdad Histórica y Nuevo Trato”; creó la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, CONADI. Por su parte, la Presidenta Sra. Bachelet promulgó la Ley de Borde Costero y el decreto 124 que reglamenta todo el sistema; los legisladores, tanto de gobierno como de oposición, mayoritariamente, aportaron la ratificación del Convenio 169 de la OIT. El conjunto de medidas entrelazadas es analizado por Bazán como una unidad. De este análisis llegó a la conclusión que, habiendo un grave conflicto en el sur, este no es mapuche, es expresión del actuar de activistas indigenistas, engendrados por una acción  política y legislativa, nacional e internacional, y que han sido promovidos y  respaldados por esas resoluciones y que, utilizando el nombre de “mapuches”, solicitan y obtienen tierras, no disponibles para estos fines conforme a la legislación vigente y utilizan lo de las “tierras ancestrales”, cosa absolutamente irreal.
Todo lo anterior es la causa de la violencia en el sur, según Bazán.
Concluye, además,  que las resoluciones descritas han instigado los afanes y exigencias autonomistas inaceptables de grupos chilenos y extranjeros sobre parte del territorio y de los mares chilenos. 
El autor estima que todas estas acciones tendrán graves consecuencias para el futuro de Chile como Nación,



miércoles, 11 de junio de 2014

IGNACIO Y LA INQUISICIÓN





IGNACIO Y LA INQUISICIÓN. COMUNISTAS E  IMPUNIDAD.

¡Cuánto habrá sufrido Ignacio Walker para decir lo que dijo en la entrevista a El Mercurio!
Lo que dijo sobre la transformación del Mineduc en un gestor inmobiliario tendría consecuencias políticas que el senador Walker no pudo haber desestimado: era una herejía en contra de los conceptos de los que manejan la  dogmática del gobierno de la Sra. Bachelet.
El solo hecho que se discrepe de ciertas aberraciones contenidas en los proyectos que se tramitan en el Congreso no es aceptable para los que están utilizando todos los medios a su alcance para impedir opiniones disidentes a lo que ellos piensan. US$ 5.000 millones para comprar establecimientos escolares es, evidentemente, una inversión cuya incidencia en la calidad de la educación no puede ser explicada racionalmente. Pero Ignacio debía formar parte del coro de los que si pensaban que esa inversión, o mejor dicho, esa invención, era indispensable para mejorar la calidad. Esta vez no aceptó ser utilizado como parte sumisa del coro. Dijo lo que dijo y lo reafirmó dos días después.
Una curiosa sensación de extrañeza me invadió: ¿Estaba la DC recuperando su autonomía, reencontrándose con su doctrina?
Fue más lejos, reafirmó que su partido hará las indicaciones necesarias a los proyectos del gobierno para proteger a la clase media de los efectos negativos que esos proyectos tienen. De paso, recordó que su partido es mayoritario en la Nueva Mayoría, es decir, no nos sigan ninguneando  porque sin nosotros no hay Nueva Mayoría.
Surge la pregunta sobre si estas afirmaciones han sido un arranque emocional del senador, o si representan una tendencia importante en la DC.. ¿Tiene respaldo Ignacio Walker para seguir siendo presidente de su partido?
Una primera respuesta la ha dado el senador Jorge Pizarro, descalificando a Walker: comenzaba a operar la Inquisición en contra del hereje, el senador Quintana, el diputado Andrade y la propia presidenta han prendido la hoguera para castigar a don Ignacio por tener la osadía de discrepar.
Por su parte el Partido Comunista también ha iniciado una campaña para criticar los proyectos del Ejecutivo en materia educacional. Pero lo hacen a su manera, sacan a sus huestes a las calles mientras los dirigentes contemplan complacientes como sus críticas no los transforman en herejes; mal que mal ellos están dirigiendo en pensamiento del gobierno.
Esta táctica la usaron durante el gobierno de González Videla; formando parte del gabinete ministerial, usaban la calle para atacar al gobierno.  El conflicto terminó con represiones y muerte de algunos subversivos. Los comunistas salieron del gobierno, González Videla logró la promulgación de la Ley de Defensa de la Democracia.
Los comunistas de hoy seguirán atacando al gobierno, pero en la más absoluta impunidad, Ignacio será quemado en la hoguera de la Inquisición por los totalistas.
Permítanme recordar unas líneas de un poema de García Lorca:
“Por las gradas sube Ignacio / con toda su muerte a cuestas. / Buscaba el amanecer, / y el amanecer no era”.

Julio Bazán A.