sábado, 28 de mayo de 2016

Araucanía, ofensiva internacional

 


Transcribo publicaron de sucesos ocurridos en España durante la primera presidencia de la Sra. Bachelet, siendo su embajador el Sr. Osvaldo Puccio.

Es de suponer que el embajador Puccio informó debidamente a la Cancillería chilena de este acontecimiento de innegable importancia para la política interna e internacional de Chile. ¿Qué hizo el gobierno con esta información? ¿Evitaron tomarla en serio al seguir definiendo la violencia en La Araucanía como delitos comunes? ¿Nadie en la Cancillería, nadie en al gobierno analizó las repercusiones para la soberanía nacional de estos hechos?

Al final de esta información hay un “link” que, diez años después muestra a Aucán Huincamán en Naciones Unidas defendiendo la causa de los indigenistas: El video es largo (58 min.)  pero bastarán unos minutos para sacar conclusiones.

jba





MADRID.- La huelga de hambre de Patricia Troncoso dejó en evidencia una situación inadvertida hasta ahora en Chile, que se ha fraguado silenciosamente en las principales ciudades europeas durante la última década: los dirigentes y representantes de los grupos mapuches realizan un potente lobby en países como España, Holanda e Inglaterra, y han establecido alianzas formales con partidos políticos nacionalistas e independentistas, para recibir adoctrinamiento sobre la administración de territorios autónomos. Entre los "socios" de los mapuches en Europa figura Batasuna, el brazo político de la banda terrorista ETA.

Este lobby se intensificó en las últimas semanas con la masiva realización de manifestaciones en capitales europeas. En Atenas, los activistas terminaron quemando un automóvil del consulado chileno. En Madrid, durante esta semana, manifestantes levantaron pancartas, repartieron volantes y gritaron "¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!". Entre ellos estuvo Alvaro Briales, el estudiante de la Universidad Autónoma de Madrid que fue deportado de Chile, en octubre pasado, por su supuesta participación en la toma de un fundo.

Estas protestas se desarrollaron en las puertas de la Casa de América, donde se celebraba el Tercer Encuentro de Parlamentarios Indígenas Iberoamericanos. A su salida del evento, el embajador Osvaldo Puccio intentó dialogar con los agitadores, tal como ha hecho durante todos estos días con representantes de la prensa, del gobierno español, de colectividades políticas y de diversas organizaciones civiles que han llegado hasta la delegación diplomática chilena para pedir explicaciones por la situación de Patricia Troncoso.

Entre todas esas muestras de solidaridad, hubo una que llamó especialmente la atención del embajador: "Recibimos también una declaración de apoyo de Ezquerra Repúblicana", confirmó Puccio a El Mercurio . Se refiere al partido nacionalista de izquierda que gobierna en Cataluña junto a los socialistas, que se ha caracterizado en los últimos años por tensionar al máximo la relación entre Barcelona y el gobierno central de Madrid, exigiendo cada vez mayores grados de autonomía administrativa.

Un partido "importado"

Los nacionalistas europeos mantienen estrechas relaciones políticas con las organizaciones de indígenas chilenos. Los parlamentos de Galicia y de Cataluña ya aprobaron mociones de "apoyo al pueblo mapuche". Y la Alianza Libre Europea (ALE), una agrupación de partidos independentistas del Viejo Continente, quiere que el Parlamento Europeo les dé su reconocimiento oficial.

La ALE presentó su solicitud a petición de dos de sus socios: la Unión Democrática Bretona (UDB) y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), con los cuales los mapuches firmaron recientemente acuerdos de colaboración que terminaron en la fundación de un nuevo partido político, el Wallmapuwen ("Tierra Mapuche"), inscrito en el Servicio Electoral, en noviembre pasado.

Fueron precisamente los bretones y los gallegos los que pidieron a la ALE que promoviera la causa indígena a escala multilateral. De resultar esta iniciativa, la contradicción con Chile sería evidente, pues la Constitución de 1980 no reconoce expresamente a los pueblos originarios, lo que representa una vieja aspiración de algunos de estos grupos.

En el acuerdo que firmaron los representantes mapuches con el Bloque Nacionalista que gobierna Galicia, ambas partes se comprometen a "promover espacios de debate que permitan construir una alternativa a la globalización neoliberal, basados en el principio de autodeterminación de los pueblos y el reconocimiento de la diversidad cultural, como piedras angulares de una paz real".

El diputado Bieito Lobeira, promotor de la causa indígena en el interior de BNG, explica a El Mercurio: "No hablamos necesariamente de independencia, pero sí de una estructura política propia que le permita al pueblo mapuche tomar sus propias decisiones o codecisiones con los estados de Argentina y Chile".

BNG recomendó a los mapuches la creación del partido Wallmapuwen. Lo mismo hizo Ezquerra Republicana de Cataluña. Su dirigente, Daniel Condeminas, ha visitado varias veces La Araucanía y estuvo presente cuando se anunció la formación de Wallmapuwen.

En una entrevista concedida al periódico Azkintuwe , Condeminas explicó: "Comenzar a plantear un proyecto claro de organización política para vuestro pueblo, esto que han denominado como proyecto de autonomía territorial, pone a nuestro juicio en entredicho este Estado de matriz profundamente centralista donde estáis situados... Esto último me conecta con la realidad que vivimos los catalanes... Compartimos quizás el haber recibido la caricia de la bota del ejército español y muchas muertes por el plomo de sus ejércitos, en diversas etapas de nuestra historia".

El presidente de Wallmapuwen, Pedro Gustavo Quilaqueo, reconoció abiertamente la influencia hispana: "Si en el interior de España existe el País Vasco o Cataluña, y nadie en Chile se escandaliza mayormente, ¿por qué en Chile no podría existir un País Mapuche?".

Wallmapuwen también apoya a los independentistas del País Vasco, incluso a los grupos más radicales, como Batasuna, el brazo político de ETA. Su órgano oficial, Taiñ Rüpü, expresa: "No son pocos los pueblos sin Estado en el mundo, que se ven impedidos de ejercer sus derechos políticos. Gráfico resulta el caso de Batasuna, partido nacionalista vasco de izquierda, ilegalizado el año 2003 por el juez Baltazar Garzón, acusado de ´complicidad con ETA . Diversas voces se han levantado en Europa, exigiendo la revocación de dicha medida dictatorial, avalada por el gobierno socialista español y que afecta a miles de ciudadanos del País Vasco".

En junio del 2007, Batasuna envió a su emisario Walter Wendelin a Chile. Además de participar en un encuentro organizado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), visitó a los mapuches encarcelados en Angol.

Las redes en Europa

Reynaldo Mariqueo y Rafael Railaf son los "embajadores" de los grupos mapuches en Europa. Mariqueo está al frente de Mapuche International Link, con sede en Inglaterra, y Railaf dirige la Fundación Folil, en Holanda. Ambos comparten algunos datos biográficos: salieron exiliados de Chile en la década del setenta, lucharon contra Pinochet durante los ochenta y se reconvirtieron en defensores de la causa indígena tras la instalación de la democracia.

"En el Parlamento Europeo logramos una resolución contra el gobierno argentino, por violaciones a los derechos humanos de los mapuches, y ahora estamos trabajando en otra contra el Gobierno chileno", dice Reynaldo Mariqueo, quien se queja de "la aplicación arbitraria" de la ley antiterrorista en contra de los mapuches procesados. Railaf agrega: "También hacemos lobby ante ministerios del Parlamento Europeo, como el de Agricultura y el de Medio Ambiente, para que pongan mayores exigencias a las empresas europeas con inversiones que pueden afectar al pueblo mapuche, como las salmoneras y las forestales".

Mariqueo y Railaf reciben asesoría de entidades internacionales no gubernamentales, como la Organización de Pueblos y Naciones sin Estado (ONPU) y Nizkor, ligada a la defensa de los derechos humanos en América latina. También mantienen una fluida relación con Amnistía Internacional, que hace pocos días organizó una conferencia de prensa en París. Entonces, su representante para América latina, Genevieve Garrigos, señaló que el tratamiento aplicado a los prisioneros mapuches podía ser asimilado, desde el punto de vista legal, a casos de "tortura y tratos degradantes". En la misma ocasión, Danielle Mitterrand, viuda del ex Presidente francés, defendió las reivindicaciones indígenas en nombre de la organización France Libertés, y dijo que éstos luchan contra un "sistema de dictadura económica que, en nombre de la rentabilidad, pone en peligro la vida".

Rafael Mariqueo también ha hecho gestiones ante la Santa Sede, y ha dirigido cartas a Juan Pablo II y a su sucesor, Benedicto XVI, días antes de que éste recibiera a la Presidenta Michelle Bachelet. Otra de sus misivas tuvo como destinatario el Dalai Lama. En marzo próximo, participará en el consejo de derechos humanos del grupo de trabajo de pueblos indígenas de las Naciones Unidas, y en abril asistirá a la conferencia de países sin Estado, que se realizará en Bruselas.

"Queremos algún grado de autonomía o autodeterminación, como el que plantea la declaración de derechos de los pueblos indígenas de la ONU, o como el que tienen las comunidades autónomas de España y los países de Escocia, Gales e Irlanda", sostiene Mariqueo, quien, en su calidad de representante del pueblo mapuche, ha sido entrevistado hasta por la influyente BBC.

A pesar de su discurso "antiglobalización", ambos mantienen actualizadas sus respectivas páginas web en varios idiomas. A través de su sitio en internet, la Fundación Folil también pide donaciones económicas. Es que el objetivo de los dirigentes mapuches en Europa es seguir captando el apoyo y la solidaridad de la rica y poderosa opinión pública europea, para conseguir su objetivo más preciado: la autonomía administrativa de Wallmapuwen, "la tierra mapuche".
  


https://www.youtube.com/watch?v=iOd36OfYOWM


















































































































































































































lunes, 23 de mayo de 2016

Araucanía; una conclusión y el comienzo.




Araucanía; una conclusión y el comienzo.

Durante el verano de 2008 inicié un proceso de información de lo que se llamaba por la prensa “El Conflicto Mapuche”; resultado de estas investigaciones, en el mes de junio de 2011,  publiqué el libro “¿Es Mapuche el Conflicto?”; en las conclusiones del libro señalé: “La situación en el sur no es de orden público, sino  de soberanía nacional”.
Para lograr la información y sus fundamentos conversé con agricultores víctimas de la violencia, con abogados litigantes, con dirigentes gremiales, me hice un visitante habitual del Archivo de Temuco, conversé con el abogado José lincoqueo, encontré el mapa Boloña, entrevisté a la Sra. Marlene Fuentes, encargada de la Transparente de CONADI, debí recurrir al Consejo de Transparencia ante la negativa de información de la Corporación. Mi principal preocupación fue que todo lo afirmado en el libro tuviera un sólido respaldo.
Trabajé con alumnos de periodismo participantes del seminario de titulación de la Universidad Del Desarrollo, que realizaron un excelente trabajo de investigación periodística que se plasmó en una detallada relación de lo publicado por la prensa sobre el tema, una recopilación de videos de Youtube, sitio en que  los indigenistas promueven en Europa  sus ideas conspirativas.
Cooperaron profesionales de distintas disciplinas. Estudié el “Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato“.
A pesar de de esta larga travesía me faltaban aspectos relevantes, lo que me obligó a continuar estudiando, el resultado, entre otros, fue el documento “Falsedad Histórica Bases para Políticas Públicas”” y a la creación de un Blog  en que pudiera ir publicando  temas referentes a La Araucanía.
Sería largo informar latamente toda la investigación realizado. Lo que sigue es una exposición, inevitable de proponer, de una solución respaldada por los fundamentos históricos, de derecho, de hecho, de las leyes dictadas desde 1993. 
Este artículo muestra la conclusión de mis trabajos. También el inicio de una etapa de promoción de acciones orientadas a reformular los diagnósticos y de las acciones sobre lo que ocurre en La Araucanía desde 1993.  

Cuadros sintéticos:



             

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BASES PARA UNA POLÍTICA EN LA ARAUCANÍA

FOCALIZAR EL PROBLEMA DE LA ARAUCANÍA EN LA

SOBERANÍA NACIONAL

  1. Auditoría operacional a la CONADI, que debe contemplar, necesariamente, la investigación exhaustiva, caso a caso,  de la legitimidad de las comunidades y de los indígenas creados por esta Corporación.

  1. Definir objetivos optando por la integración regional, definiendo la situación de todos los habitantes de la zona en igualdad de derechos y obligaciones.

2.- Imponer efectivamente el Estado de Derecho

a)    Reconocer explícitamente la acción   terrorista en la zona.
b)    Respaldo explícito y efectivo a las Instituciones de Orden y Seguridad en la zona.
c)    Respaldo efectivo y real a los agricultores y transportistas agredidos en la zona.
d)    Coordinación efectiva y pública con los gremios de La Araucanía.
e)    Acción coordinada de los Poderes del Estado.
f)      Implementar planes de desarrollo integral para erradicar la pobreza e impulsar el crecimiento económico acelerado.

3.- No continuar entregando tierras  a “indígenas” por ser “indígenas”.

4.- Establecer que el manejo de la tierra está determinado sola y
 exclusivamente por razones de producción y productividad.

5.- Suspender todo respaldo a organizaciones de “discriminación positiva”
 que hoy son promovidas por funcionarios de gobierno, parlamentarios y algunos dirigentes de la zona y que tienen como consecuencia beneficios desproporcionados para los “indígenas” en desmedro de otros ciudadanos.

ESTABLECER UNA POLÍTICA DE ESTADO QUE SE FUNDAMENTE EN LA SOBERANÍA NACIONAL, IMPONIÉNDOLA CON TODAS LAS INSTITUCIONES CONSAGRADAS EN LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA.


Julio Bazán A.
21 de mayo de 2016.

martes, 17 de mayo de 2016

"Nación Multicultural" II





                                Cuadros de respaldo al artículo "Nación Multicultural"











sábado, 14 de mayo de 2016

Nación Multicultural.



Nación Multicultural.

Nota: ante las propuestas de “Chile Vamos” para la discusión constitucional, teniendo en cuenta que se propone una nación multicultural, y la ya legendaria ignorancia de nuestros políticos, me siento con la obligación de publicar el artículo que sigue:
Disculpen lo extenso, pero este tema es imposible tratarlo conj superficialidad, en todo caso, Ud. es libre de informarse o de no hacerlo.
Jba


            
¿MULTICULTUTULARIDAD?

SOBRE LA CULTURA MAPUCHE

La ley no ha definido que debe entenderse por cultura. Intentamos una definición para los efectos de este análisis: Cultura es el conjunto de valores, hábitos, costumbres, lenguaje, creencias  y tradiciones  que se viven en forma permanente, espontánea y generalizada en un grupo humano determinado, que se transmiten generacionalmente y cuyos cambios se producen en la evolución propia del grupo.

Se suele decir que uno de los fundamentos para las reivindicaciones indígenas es la mantención de la cultura mapuche.
La ley 19.253 en su Art. 1.- “El Estado reconoce que los indígenas de Chile son los descendientes de las agrupaciones humanas que existen en el territorio nacional desde tiempos precolombinos, que conservan manifestaciones étnicas y culturales propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de su existencia y cultura.”
Luego agrega:
Párrafo 3 De las Culturas Indígenas
<<Art. 7. El Estado reconoce el derecho de los indígenas a mantener y desarrollar sus propias manifestaciones culturales, en todo lo que no se oponga a la moral, a las buenas costumbres y al orden público.
El Estado tiene el deber de promover las culturas indígenas, las que forman parte del patrimonio de la Nación chilena…>>
Es necesario definir cual es el universo al que se refiere la cultura mapuche.
Según las cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) Chile actualmente tiene (2002) 15.050.341 habitantes En el Censo de 1992, la población total del país alcanzó a 13.348.401, lo que representa que en 10 años el número de habitantes creció en 1.701.940 persona. El total de mapuches es de 604,349,  un 4.6% de la población total del país. (Se me ha informado que la cantidad de indígenas ha aumentado sustancialmente en el último censo, fuera de toda coherencia estadística)
Distribución de la Población Indígena en Chile por región
Región de la Araucanía.
        De acuerdo a los datos censales, es en la Región de la Araucanía donde se concentra la mayor cantidad de indígenas en Chile, 204.125 personas, cifra que representa el 29,6 % de la población indígena total del país y el 23,% de la población total regional. De esta cifra se desprende que el total nacional de mapuches es de 604 mil 349 personas, lo que significa el 87,3 % de la población total indígena nacional.
Región Metropolitana.
La Región Metropolitana,  de los 6.045.192 habitantes de la RM, 191.362 personas declaran pertenecer a un grupo étnico, lo que equivale a un 3,2 % de la población de la región.
Región de Los Lagos.
         Es la tercera región en el país que acoge mayor cantidad de indígenas   que en su gran mayoría son mapuches. En ella viven 1.066.310 personas; 101 mil 733 se declaran indígenas lo que equivale al 9,5 %. O sea, los indígenas de la Décima Región son el 14, 7 % del total de indígenas en el país.
Región del Bío Bío
         En la Octava Región del país vive 1.859.546 personas. De ellas se declara indígena, el 2,9 % de la población, lo que equivale a 54.078 personas, sumando el 7,8 % del total indígena por región, representando el cuarto lugar en concentración indígena nacional por región.
 Estos datos acotan la incidencia de los  mapuches a que nos referimos en este artículo. Con esto no se pretende una mirada despectiva sobre los mapuches, sino tener conciencia de la real dimensión del tema que analizamos.
¿Cómo podemos evaluar la “cultura mapuche” como vigente en el día de hoy, y no como un proyecto voluntarista de inventar una cultura con vigencia? (Ministro Lavín: los chilenos debemos “mapuchenizarnos”)
En general se destacan por los autores dos grandes conceptos que distinguirían a la cultura mapuche y le otorgarían su identidad única y propia: su vinculación con la tierra y su lengua común. Ya Rodrigo de Bibar, cronista de Don Pedro de Valdivia, destacaba como elemento unificador y diferenciador  la lengua común de los indígenas de estas tierras. Así se ha sostenido desde entonces hasta los más modernos autores. 
Respecto de la vinculación con la tierra como elemento diferenciador, es difícil sostener esta característica como única y diferenciadota de un pueblo dado que en la generalidad de los pueblos primitivos se da, de un a forma u otra, esta característica. Para unos será la diosa tierra, para los bosquimanos de África serán los bosques de la tierra, para los pueblos andinos será la  pacha mama, para los aborígenes australianos es su territorio ancestral.
En el desarrollo de los poblamientos humanos desde los grupos de  cazadores, recolectores a agricultores elementales luego, en etapas más avanzadas, el proceso tiende a desligarse de este “aferrarse a la tierra” centrando las caracterizaciones  en elementos cada vez más intangibles y complejos hasta llegar a la globalización que estamos comenzando a vivir.
El lenguaje, en cambio es una característica que se puede considerar como sumamente válida para la identidad cultural única y diferente, por lo tanto utilizable para caracterizar una cultura. No es suficiente, sin embargo para caracterizar en forma absoluta una cultura.
Los hábitos y costumbres vividos  en forma permanente, espontánea, generalizada y cuyo desarrollo es armónico y común al grupo, son determinantes para la diferenciación con otras culturas. 
Estimamos interesante incluir los dos cuadros siguientes, publicados en la revista del Centro de Estudios Públicos (Ver pie de página),  para respaldar las afirmaciones que siguen: 

Grupos de intensidad
De pertenencia          Porcentaje
  Alta intensidad            19,6%          
Media intensidad           31,7%           
Baja intensidad              48,8%          
Total                              100%             

         Alta intensidad:      118.492
Media intensidad:   191.578
Baja intensidad:      295.017


Es, por decir lo menos, aventurado decir que existe una “cultura mapuche”.
LO RELIGIOSO.
En el estudio lo religioso se ha medido  por la participación en las ceremonias propias de las costumbres mapuches, todas con connotaciones religiosas.
La identificación religiosa de los mapuches no tiene un sesgo étnico como habitualmente se cree: los mapuches tienden a compartir la identidad religiosa de la población no mapuche de su misma condición.
El grupo de alta intensidad (el  20% de los casos) practica con mayor frecuencia las costumbres mapuche.
En el grupo de intensidad media, que representa casi un tercio de la muestra, la mayoría practica esporádicamente las costumbres y casi un 30% no lo hace nunca.
        El grupo de baja intensidad de pertenencia, que cubre prácticamente la mitad de la muestra y que, si bien se auto reconoce como mapuche, en su mayoría no practica las costumbres mapuche,.
Los tres grupos de intensidad de pertenencia atribuyen mayor relevancia a rasgos como el uso de la lengua, los apellidos, el conocimiento de la historia del pueblo mapuche o vivir en tierras mapuche que a la práctica de las costumbres. Aunque no siempre están presentes, se consideran elementos constituyentes de su cultura, que les dan un valor más bien simbólico y permanecen como parte del imaginario mapuche. No ocurre igual con otros atributos que tienen que ver directamente con la práctica de costumbres pues la participación en ceremonias mapuche, los ritos matrimoniales, la vestimenta o ir donde la machi no son considerados de gran importancia para la conservación de la cultura.
El sentimiento de pertenencia de los mapuche a su cultura va más allá de las prácticas mismas y que la pertenencia a la cultura mapuche coexiste con la pertenencia a una sociedad nacional mayor
Otro aspecto de la mayor importancia es la pertenencia de los encuestados es que 50% pertenecen a la Iglesia  católica y un 35% a religiones evangélicas, esto es, el 85% viven lo valores que nacen del cristianismo.
LA TIERRA.
La tierra como el asiento fundamental de la identidad mapuche. Después de la lengua (51%), “vivir del trabajo de la tierra” es el segundo elemento que los mapuches consideran más importante para mantener su cultura (32%),
La tierra es la modalidad de reparación preferida, sobre todo por los mapuches urbanos (59%) que se ubican por arriba de los mapuches rurales en este aspecto (39%). 
Acerca de la capacidad de mantener la cultura mapuche en el medio urbano: 76% de los mapuches considera que quienes viven en la ciudad pierden su contacto con la cultura mapuche. La urbanización es vista como una amenaza cultural de primer orden justamente por su impacto sobre la lengua y sobre todo por la pérdida de contacto con la tierra.
La identidad étnica mapuche parece estar recluida en la tierra que se constituye en soporte material de la economía mapuche, pero sobre todo en el fundamento simbólico de una comunidad que por otra parte se desvanece totalmente.
El 89% de los mapuches considera que las tierras deben ser de las personas y sus familias como ha sido la costumbre
Mucho de lo que se llama el problema mapuche proviene del desbalance entre la inviabilidad económica de la tierra indígena y la exacerbación de su valor cultural. El minifundio alberga esta contradicción interna: su valor económico no se compadece con su valor simbólico. Las dificultades de afirmar una identidad al margen de la tierra no auguran sino una profundización de este desajuste
Los datos indican que identidad étnica no va en desmedro del sentido de pertenencia nacional, lo que puede ser una prueba de que la afirmación étnica de la tierra no tiene un alcance territorial.
INTEGRACIÓN
El 73% de los mapuches dice sentirse plenamente integrados al país (apenas 3% marca nada integrado) y esta proporción es la misma en área rural y urbana. Este sentimiento de integración es algo menor entre quienes se identifican como mapuches a secas (identificación étnica) aunque sólo en la ciudad: en el área rural el sentimiento de integración nacional es tanto o más alto entre quienes se declaran abiertamente mapuches.
Los datos que proporciona la encuesta acerca de la exigencia de autonomía nos muestran que el 80% de los mapuches considera que las comunidades indígenas “deberían integrarse más al país”, mientras que solamente un 18% considera que “deberían tener más autonomía del resto de Chile”
Los mapuches, además de reconocerse como miembros de su pueblo original, también se reconocen como parte de una identidad mayor que podría identificarse como nacional. En este sentido los mapuches compartirían con el resto de los chilenos, o con distintos grupos de ellos, lugares de residencia, estilos de vida, escuelas donde asisten sus hijos, puestos de trabajo, entre otras cosas, lo que indica que no se diferencian mayormente de otros grupos del país y que presentan necesidades y expectativas similares.
Se percibe en las distintas declaraciones y posturas de los mapuche un sentimiento de integración a una identidad común a otros grupos sociales, en coexistencia con la pertenencia y la conservación de su cultura. De hecho, al consultar a los mapuches qué tan integrados se sienten a Chile, un alto porcentaje dice sentirse plenamente integrado,
La opinión respecto a la autonomía o a la integración de las comunidades mapuche al resto de Chile, es que, cerca de un 80%, afirma que las comunidades debieran integrarse más. De esta manera, se refuerza la idea de que existe en el imaginario mapuche un anhelo de integración a la sociedad mayor, aun cuando se reconozca la pertenencia a una cultura en particular y se mantenga con fuerza la identidad étnica que los constituye.
A este respecto es clara la situación de integración que existe en la sociedad chilena, a la pregunta “¿Se siente Ud. Mapuche, chileno o mapuche chileno?” el resultado es bastante categórico:
a) En el grupo de alta intensidad 72% se siente chileno.
b) En el grupo de media intensidad el 51% se siente chileno, un 48% se siente mapuche y chileno.
c) En el grupo de baja intensidad el 80% se siente mapuche y chileno.

LA LENGUA
Son muy pocos los que hablan o, al menos, entienden el mapudungun, especialmente en los grupos de intensidad de pertenencia media y baja, llama la atención que más de la mitad de la muestra en los tres grupos de intensidad de pertenencia consideran que la enseñanza del mapudungun debiera ser obligatoria para los niños mapuche, como indica el Gráfico Nº 3.
Respecto del idioma que se habla habitualmente con los niños pequeños en el lugar donde se vive, la mayoría contesta que en castellano, especialmente a medida que disminuye la intensidad de la pertenencia.,.
En el grupo de alta intensidad (el  20% de los casos) en que la mayoría habla la lengua mapuche y reconocen tener mucha sangre mapuche.
Según los datos analizados hay un conocimiento y uso menor de la lengua mapuche y, de hecho, un gran porcentaje no la habla ni la entiende, aunque la mayoría afirma tener mucha sangre mapuche.

SANGRE (linaje)
El resultado de la encuesta lleva concluir que todos los encuestados son mestizos, algunos reconocen un mayor porcentaje de sangre mapuche. El cuestionario propuso tres alternativas “mucha sangre mapuche”, “algo de sangre mapuche” y “nada de sangre mapuche”, lo que lleva a concluir que el total de la muestra es mestiza. ( Nota, el supuesto tiene una alta probabilidad de ser cierto dado el proceso de mestizaje ocurrido en Chile durante más de cinco siglos)
Aparentemente el supuesto, consciente o inconsciente, fue aceptar el mestizaje como un hecho, en base a este supuesto resulta que los encuestados de alta intensidad reconocen 99% de mucha sangre mapuche, en los de media intensidad un 88% y los de alta intensidad 33%.
En la alternativa algo de sangre mapuche los porcentajes son 2%, 12% y 64% respectivamente.
La alternativa “mucha sangre mapuche” representa el 63%.
La alternativa “algo de sangre mapuche” representa el 31%
Es decir el total de la muestra refleja un alto grado de mestizaje que,  representativa de una realidad etnológica que es coherente con la realidad histórica de  Chile.
Desde luego, los atributos propios de una cultura entendida como vivencia en forma permanente, espontánea y generalizada en un grupo humano determinado de dichos atributos, no se produce en los mapuches; en grupos cohesionados  de personas, 76% de los mapuches considera que quienes viven en la ciudad pierden su contacto con la cultura mapuche, (un 61% de los mapuches conforme a  la muestra está radicado en zonas urbanas) es decir hay una disgregación social, que se refleja en la falta de participación en las costumbre, la baja y, aún más, la nula capacidad para entenderse en un lenguaje común manifestada en los resultados de los estudios analizados, el uso del castellano en la relación con los hijos, el sentimiento de integración con a cultura chilena y su pertenencia a esta,
Si se entiende por cultura ciertas manifestaciones artesanales, muy del gusto de los “etnoturistas”, hay métodos menos trascendentes que una ley de la república para promoverlos.
Todo lo antes expuesto lleva a la conclusión, ineludible, de  afirmar que no existe en Chile una cultura mapuche vigente.
Del libro “Es Mapuche el Conflicto”


 (La información contenida en esta entrada pertenece a los trabajos de don Ignacio Irarrázaval Ll. Director del Centro de Políticas Públicas UC. y María de los Ángeles Morandé, Socióloga y profesional del Centro de Políticas Públicas UC y de  don Eduardo Valenzuela, Director del Instituto de Sociología, UC. publicados en la revista del Centro de Estudios Públicos, Nº 105 del verano de 2007.)

domingo, 8 de mayo de 2016

Araucanía; Bachelet viaja a Suecia.



 
Nota: publico este artículo para que aqiellos que aún dudan de la seriedad sseriedad y gravedad de lo que pasa en La Araucanía tomen conciencia.
jba
Araucanía; Bachelet viaja a Suecia.
Entre los día 10-12 de mayo del 2016 Michelle Bachelet presidenta de Chile realiza una visita oficial a Suecia invitada por S.M. el rey. El programa de la presidenta Bachelet contempla un encuentro con representante del gobierno, el empresariado y la sociedad civil. Esta es la primera vez que desde Chile se lleva a efecto una visita de estado a Suecia. El motivo de ésta visita es que Chile y Suecia comparten opinión afines sobre diversas materias entre ellas el libre comercio, las políticas de las Naciones Unidas, derechos humanos, cambio climático y equidad.
La presidenta de Chile Michelle Bachelet representa un Estado que en gran medida oprime a los pueblos originarios; al pueblo mapuche. En la sociedad chilena aumenta la conciencia de que los mapuches son un grupo que no ha sido tomado en consideración, y que durante los pasados siglos ha sido víctima de atropellos. El pueblo mapuche en Chile sufrió duramente durante la dictadura de Pinochet. Violentamente se le incautaron grandes extensiones de territorio de propiedad tradicional del pueblo mapuche. Después de haber visto a lo largo de muchos años la confiscación y transferencia de sus territorios ancestrales a los intereses privados el pueblo mapuche de alrededor 2 millones de personas se ha organizado políticamente y demanda dialogo y respeto por sus derechos. La respuesta ha sido la militarización del territorio donde el pueblo originario vive así como el masivo encarcelamiento de activistas de acuerdo con la nueva legislación antiterrorista que brinda la posibilidad de mantener arrestados a los sospechosos de terrorismo hasta dos años sin presentar una acusación formal y sin un juicio público.
El programa de gobierno de Bachelet contenía un detallado capítulo sobre la política dirigida a los pueblos originarios. Contemplaba contrarrestar la discriminación y mejorar la situación del pueblo mapuche. Con este gobierno existía la esperanza de que la incautación y persecución llegara a su fin. Esto no ha sucedido.
Hoy 18 presos políticos de origen mapuche acusados de terrorista, se encuentran en diferentes cárceles en el sur de Chile. Ésta situación ha despertado la atención tanto en Chile como a nivel internacional. Cómo presidente, Bachelet en nueve oportunidades a dado luz verde a los tribunales para que apliquen la ley antiterrorista en contra de activistas mapuche. En esto último veinte años el trato de los indígenas mapuche ha derivado en la critica al gobierno de Chile por parte de varios relatores especiales de Naciones Unidas. En fecha reciente, el 18 de marzo, 2016; el organismo estatal, Instituto Nacional de Derechos Humanos ha denunciada a la policía chilena por tortura a activistas mapuche que en la práctica se les considera terroristas.
La decisión y actuación del Estado chileno viola los derechos del Pueblo mapuche y es discordante con los derechos establecidos en el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.
La visita oficial de estado de la presidenta de Chile brinda la oportunidad para llamar la atención sobre el atropello de los derechos del pueblo mapuche.
Nosotros cómo representante de los pueblos originarios saludamos la –tantas veces anunciada- iniciativa del gobierno chileno para solucionar esta situación y manifestamos nuestra disposición a participar activamente en este trabajo. Junto a otros pueblos, nuestra aspiracióEn es contribuir a la construcción de una sociedad sobre la base del mutuo respeto entre las personas.
Tenemos la esperanza de que el Primer Ministro, Stefan Löfven con ocasión de ésta visita de estado; en su diálogo con la presidenta de Chile destaque la importancia del respeto de los derechos humanos y el respeto a los derechos de los pueblos originarios.
Jorge Calbucura. Pueblo Mapuche, Ph.D. catedrático en sociología
Stefan Mikaelsson. Pueblo Sami, presidente del Parlamento Sami (Sametinget)
Peter Rodhe. Pueblo Sami, presidente, Asociación Nacional para la Conservación del Patrimonio Artesanal Sami (Same Ätnam)
Lilian Mikaelsson. Pueblo Sami, activista por los derechos humanos y ambientales.
Majvor Massa Eriksson. Pueblo Sami, psicoterapeuta infantil y terapeuta familiar
Carmen Blanco Valer. Pueblo Quechua, activista por los derechos de los pueblos indígenas
Jerker Bexelius. Pueblo Sami, presidente, Fundación Gaaltije
Domingo Paine. Pueblo Mapuche, consultor en eficiencia energética

http://www.radiodelmar.cl/2016/05/en-suecia-esperan-que-presidenta-bachelet-escuche-al-pueblo-mapuche-carta-de-lideres-de-pueblos-originarios/

martes, 3 de mayo de 2016

Araucanía; LAS COMUNIDADES INDÍGENAS.




Jba

Araucanía; LAS COMUNIDADES INDÍGENAS. 
En relación con el concepto y definición legal de “Comunidad Indígena” es nece;sario aclarar ciertos equívocos que se han producido, especialmente, a raíz de la redacción del Art. 7 de la  ley de 4 de Diciembre de 1866. Esta ley es, como se ha dicho, la más importante en el desarrollo de la legislación relativa a los indígenas y las tierras en la Araucanía, al margen de las opiniones que sobre ella se tengan.  Desde luego, de esta ley se generan las “Títulos de Merced”  y la definición de “sitios baldíos”…“por consiguiente de propiedad del Estado”, fundamento jurídico de la venta en subasta pública de terrenos.
En la ley se utiliza la frase “se les tendrá a todos como comuneros”  agregando “y se deslindará el terreno como propiedad común a todos ellos”
Esta frase ha sido utilizada por los indigenistas para concluir que el legislador reconocía un concepto “ancestral” de comunidad indígena, cuando en realidad se refería a las reducciones indígenas que existían a esa fecha.
La frase “se les tendrá a todos como…· usada en la redacción del texto indica una “similitud con…” La ley no hace otra cosa que asemejar el estado de  hecho que se produce por el dominio de una propiedad común a lo estipulado en el articulo 2304 del Código Civil de 1855 [La comunidad de una cosa universal o singular, entre dos o más personas, sin que ninguna de ellas haya contratado sociedad o celebrado otra convención relativa a la misma cosa, es una especie de cuasicontrato] Nada tiene que ver con situaciones ancestrales de los mapuche.
La indefinición jurídica de “Comunidad Indígena” fue reconocida explícitamente por el Presidente Patricio Aylwin quien, en su discurso en la ciudad de Temuco a los indígenas de 8 de enero de 1991 expresó: <<Hace poco más de un año, el 1 de diciembre de 1989, aquí, en esta provincia en la ciudad de Nueva Imperial, señalé que mi gobierno quería establecer una relación distinta con los pueblos indígenas de Chile…Creo  que es necesario, tal como se ha planteado en vuestro Congreso el, el reconocimiento jurídico de las comunidades…>> .
Si bien los araucanos no tenían concepto de propiedad a la llegada de los españoles, en los siglos que comprendieron la conquista y la colonia y la itraculturación fronteriza de la Araucanía, y como parte de esta adaptación cultural adoptaron conceptos de propiedad privada, plenamente vigente en 1866.
Los actuales propietarios están, por lo tanto, amparados por disposiciones  vigentes y no cabe la interpretación indigenista mencionada.
En la ley indígena de 1993 del Presidente Aylwin se define, por primea vez, el concepto de “Comunidad Indígena” La confusión que se produjo por la redacción de los numerales 3º y 5º del Art.7 de la ley de 1866, se resolvería, aparentemente, al definir el concepto. Desgraciadamente no ha sido así.
En efecto, toda la legislación durante el período de la República se empeñó en resolver los problemas derivados de la posesión de tierras de los indígenas, para lo que el supuesto era, precisamente que los objetivos de la las distintas leyes pretendieran resolver los problemas derivados de ello.
EL MEDIO PARA PEDIR Y TENER TIERRAS QUE CREA LA LEY.
Esta ley permite la constitución de “Comunidades Indígenas” cumpliendo uno de cuatro requisitos, no son requisitos copulativos:
a) Provengan de un mismo tronco familiar;
b) Reconozcan una jefatura tradicional;  
c) Posean o hayan poseído “tierras indígenas” en común y d) Provengan de un mismo poblado antiguo.,
d) Provengan de un mismo poblado antiguo.
Es decir, no es necesario que el indígena que decida constituir una “comunidad Indígena” lo haga para hacer efectivos sus derechos de dominio. Más aún, en los requisitos no exigen que las comunidades indígenas tengan intereses o vinculación personal y directa con el dominio de tierras.
Si bien los requisitos a) y b)  parecen lógicos para una comunidad que no se vincula con la posesión de tierras, el requisito d), por el contrario, es de una amplitud difícil de comprender por lo extensa y por su indefinición, en concordancia con lo ya expuesto en el análisis de la calidad de indígena.
La  ley, al otorgar la calidad de indígena  y permitir la constitución de comunidades indígenas de manera tan amplia ha sido, en mi criterio, responsable directa de la agitación que ha vivido Chile desde la década de 1990 en adelante, la razón es simple: Comunidades que no tienen ni han tenido tierras se ordenan a obtenerlas de cualquier manera, o gripos indígenas provenientes de reducciones saneadas por la aplicación el DL 2.568 y que son propietarios, pueden generar comunidades para obtener nuevas propiedades. La ley incentiva y respalda todo tipo de acciones.
La ley acoge, además, al no acotar lo que denomina el período precolombino, una postura sostenida por antropólogos que, en el informe de la Comisión “De Verdad Histórica y Nuevo Trato”, que se remonta  el  poblamiento en la zona a una antigüedad de más de 10.000 años. En relación con esta increíble postura, interesante para fines dudosamente científicos, largamente expuesta en La Comisión, (me gusta llamarla “el festín de los antropólogos”), me es imposible comprender las razones de su inclusión en el Art. 1 de una ley de la República.