sábado, 23 de julio de 2016

Araucanía; obligación de leer y estudiar.




Araucanía; obligación de leer y estudiar.

En el diario El Mercurio de hoy se informa del rechazo del dirigente de la CAM a la propuesta de participar en la mesa de trabajo que preside  el indigenista Héctor Llaitul.
El día 30 de mayo recién pasado publique  un extenso informe sobre el pensamiento de la CAM. Para quien haya leído este artículo y, además lo haya entendido, habría deducido que los objetivos de la CAM y de los indigenistas el participar en esa mesa resultaba imposible, salvo que ésta  acogiera sus demandas:
-       “Emancipación del pueblo mapuche”;
-       “Soberanía política”;
-       “Autonomía Territorial”;
-       “Establecer un Estado Nación Mapuche”

Entiendo que estas demandas han sido informadas reiteradamente en este Blog.
Es precisamente por esto que las reafirmo; estimo que ninguna persona que opine sobre lo que ha venido ocurriendo en La Araucanía desde hace 23 años, tiene unan obligación básica, informarse en forma cabal, seria, profunda, documentada del a situación sociopolítica que se vive en la región.
Mas aún, si es llamado a formar parte de una mesa de trabajo que pretende solucionar este gravísimo problema. Esta afirmación es enormemente más exigente para quien es nombrado presidente de dicha instancia.
Hemos oído una entrevista en televisión realizada al Obispo de Temuco que refleja un absoluto desconocimiento histórico y jurídico  de las causas de la violencia organizada que asola los campos  y aterroriza a los habitantes de la zona. Todas y cada una de sus afirmaciones expresan los eslóganes de los indigenistas y del contenido del “Informa de Verdad Histórica y Nuevo Trato” de los presidentes Aylwin y Lagos, también demuestra que o no ha leído dicho informe o que, si lo ha leído, no estudio el informe de minoría del ex ministro  Felipe Larraín, en que se hace un juicio lapidarlo del sesgo que el informe refleja. Si se hubiera informado medianamente no habría intentado promover un diálogo imposible y dejar empantanado otro esfuerzo.
Por su parte hemos leído opiniones de la presidenta de la Multugremial de La Araucanía sobre los Títulos de Merced cuya sola lectura es demostrativa que no ha estudiado el desarrollo de la propiedad en La Araucanía.
Mientras quienes tienen responsabilidades políticas o dirigenciales no se decidan a estudiar todo lo que se ha escrito sobre el llamado “conflicto mapuche” no tienen derecho a opinar, ni a formar parte de comisiones o  instancias que se transforman, precisamente por la ignorancia supina de sus componentes, en engañosa parafernalia  para satisfacer  a transitorios ostentadores del poder.
En este Blog hay mucho material al que pueden acceder, toda afirmación está fundamentada, pero no se trata de que me encuentren razón, se trata de que estudien y que, si estoy equivocado, me rebatan: así se forman las ideas y de las ideas surgirán las soluciones.
Las soluciones no  se dan con análisis improvisados o con el ocultamiento de verdades que, habiendo sido expuestas por los propios indigenistas, los políticos y los dirigentes no quieren  siquiera considerar.

Julio Bazán A.
23 de julio, 2016.

miércoles, 13 de julio de 2016

Araucanía; caminos a la nada.





Araucanía; caminos a la nada.

Durante años he dedicado mis mejores capacidades a La Araucanía porque estimo que los problemas que se viven en esta zona de Chile son de extrema seriedad y gravedad.
Ninguna de las afirmaciones contenidas en mis escritos es una improvisación o una invención antojadiza.
Básicamente he afirmado que lo que en La Araucanía ocurre no es de orden público sino de soberanía nacional.
También he afirmado que las ideas que se han generalizado son consignas políticas desarrolladas por indigenistas que no tienen fundamentación histórica ni jurídica, que son un sistema de supuestos ideologizados que se han ido transformando en verdades que envuelven y enturbian toda discusión seria sobre la ocurrencia sistemática y organizada de violencia terrorista, además de la generación de un conjunto de textos legales que son difundidos por un sistema comunicacional muy extenso y coordinado en el periodismo nacional.
Por su parte, quienes tienen la capacidad jurídica y la responsabilidad que otorga el poder, se nutren de las consignas y eslóganes que se propalan por todo Chile. Las soluciones que se proponen son dramáticamente repetitivas; comisiones, mesas de trabajo, reforzamiento de acciones policiales, eludir el diagnóstico real de la situación que deben resolver.
Todo esto me ha llevado a cuestionarme sobre la validez de los esfuerzos para contribuir en soluciones que reconozcan el diagnóstico profundo del problema político que ha utilizado la violencia que aterroriza a los habitantes de la zona.
Esta reflexión no se centra solamente en las reacciones de dirigentes y políticos, también  a muchas personas que, entendiendo y compartiendo las ideas, los análisis y sus consecuencias, se paralizan por una especie de desgano, de atrofia del entusiasmo, de muerte lenta de la esperanza.
Lo que describo es otro éxito de los indigenistas: como los boxeadores pegan y pegan para que los brazos no respondan, para que los pulmones no respiren para que se agote la resistencia.
Hace unos días un periodista le preguntó a un senador de la zona si en la mesa de trabajo que preside el angélico y, aparentemente mal informado, Obispo Vargas, se convocaría a la CAM este contestó que si, siempre que renunciara expresamente a ejercer la violencia, me pregunto si este senador ha entendido algo.
Personalmente, seguiré insistiendo en mis argumentos y cuestionando los contenidos del “Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato” a pesar que los caminos que he explorado durante tanto tiempo, son caminos a la nada.

Julio Bazán A.
13 de julio, 2016.




jueves, 7 de julio de 2016

Araucanía; la mesa de dos patas.





Araucanía; la mesa de dos patas.

Cuando el senador Espina se paseó promoviendo una solución para el llamado “Conflicto Mapuche” negué su  viabilidad ya que en su propuesta no contempla que participaran quienes promueven  
-       “Emancipación del pueblo mapuche”;
-       “Soberanía política”;
-       “Autonomía Territorial”;
-       “Establecer un Estado Nación Mapuche”
Este error no ha sido solo del Sr. Espina, lo comparten todos y cada uno de quienes promueven “mesas de trabajo” “comisiones de desarrollo” y otras ¡imaginativas! soluciones a un problema que no conocen y se niegan a conocer.
Mientras estas demandas no sean el tema a enfrentar en una mesa de trabajo, esta  será siempre una mesa de dos patas por cuanto quienes tienen estos objetivos  no estarán dispuestos a participar, como ha sucedido en al día de hoy. Las mesas de dos patas se caen!!!
El problema radica  en que los políticos y dirigentes de la zona se han negado a calificar este peligroso asunto como un problema de Soberanía Nacional. Pareciera que les asusta enfrentar la verdad y que no saben estudiar a fondo los temas.
Si se aceptara esto, la conclusión es clara: a las instituciones de la Defensa Nacional corresponde cautelar la Soberanía de Chile.
No es de Orden Público es de Soberanía.
Julio Bazán A-
07 de julio, 2016.


sábado, 2 de julio de 2016

Este país está loco.






Este país está loco.

Cuando leí la noticia no lo podía cree: uno de los formalizados por el asesinato más feroz de nuestra nutrida historia criminal concurriría al Congreso Nacional para declarar en la Comisión de Derechos Humanos  de la Cámara de Diputados.
Poco a poco me fueron informando como se gestó esta invitación: una Jueza de Garantía de Temuco autorizó la suspensión de la medida cautelar de uno de lo formalizados por el asesinato del matrimonió Luchsinger Mackay; el matrimonio quemado vivo en Vilcún.
Me pregunté seriamente si la Sra. Jueza había oído hablar de la separación de poderes, sin conocer los fundamentos del fallo no podía encontrar la razón para que una Jueza aceptara le intervención en un proceso pendiente de otro Poder del Estado.
La persona procesada había conmovido hasta las lágrimas a un miembro de la Comisión cunado esta se traslado a Temuco y les contó a los honorables diputados la vulneración que  habían sido objeto sus derechos humanos.
El implacable persecutor de quienes atropellan los Derechos Humanos, el comunista Gutiérrez consiguió que la comisión decidiera convidar al Sr. José Peralino al sagrado recinto de la republica para poder protegerlo debidamente de la represión.
Para lograr el traslado desde su lugar de cumplimiento de la cautelar se requería de una resolución judicial que así lo dispusiera. Y se logró la resolución.
Al traste con la separación de poderes, al trasto con el respeto a las víctimas, al vertedero de basura de la dignidad de la judicatura; “Bienvenido al país transformado en manicomio”.
No conozco las razones que ha tenido un tribunal para tamaña  insensatez, pero supongo con nitidez los objetivos del comunista Gutiérrez, generar una tribuna espectacular llevando al Congreso Nacional al procesado para  aprovechar el revuelo periodístico y tapar la legitimidad de lo actuado por la Fiscalía.
Luego, seguramente, vendría doña Lorena Fries para defender al ofendido y denigrar lo actuado en este caso que ha conmovido a los chilenos.
El desprestigio del Parramento se agranda y agranda, el sistema judicial no ha escapado de las críticas por actuaciones sesgadas y parciales, casi de propaganda política contra un partido de la oposición.
El escándalo de los exonerados políticos es enervante.
Nuestro país está loco.
Quienes tienen la responsabilidad de sacarlo de la locura están anonadados, sin fuerza y desgastándose en pequeñas rencillas de polticastros de pacotilla.
Julio Bazán A.
2 de julio, 2016.






jueves, 23 de junio de 2016

Araucanía; elecciones a la vista.



Araucanía; elecciones a la vista.

A medida que avanza el proceso electoral del próximo mes de octubre, se incrementará la preocupación de los políticos por los problemas de La Araucanía.
 A estas preocupaciones se acompañarán propuestas para “resolver” el “Conflicto Mapuche”; las elecciones municipales serán utilizadas por los que pretenden llegar al Congreso  o permanecer en el. También se hará manifiesta la falta de información y estudio de  postulantes, noveles algunos, antiguos políticos otros, de lo que realmente ocurre en las regiones del sur del país.
El tema se centrará en el diagnóstico que se ha instalado respecto del llamado conflicto: la violencia en La Araucanía, causada por el no cumplimiento por el Estado chileno al no restituir tierras a los indígenas sobre las cuales tendrían derechos
Respecto de lo anterior es bueno insistir en que tales derechos no existen, la situación de dominio de las tierras estaba resuelto al momento la Concertación llegó al gobierno.
En este Blog esta afirmación está absolutamente respaldada.
Las proposiciones que se conocen parten de un supuesto que no tiene  fundamentación histórica ni jurídica; solo están respaldadas por una extensa campaña comunicacional que divulga el ideario indigenista contenido en el “Informe De Verdad Histórica y Nuevo Trato” (Ver en este Blog PPT” “La Propiedad en La Araucanía” también” Falsedad  Histórica…)
Afirmaciones como “sobre titulación” de títulos  de dominio, no es sino una mal intencionada falsedad, dado que toda transferencia  de bienes raíces no puede realizarse sin una debida inscripción en el Conservador de Bienes Raíces de la jurisdicción en que está ubicado el predio; este es el resguardo de la propiedad inscrita, base de certeza jurídica en el Estado de Derecho.
Otros conceptos en que se  amparan estos “derechos indígenas” como el de “pérdidas de tierras”, (también creación del “Informe”), han sido rebatidos en este Blog en al artículo “Falsedad Histórica, base para Políticas Públicas”, investigación personal que, quienes hacen proposiciones, deberían leer obligatoriamente, ya sea para conocer la verdad o sea para impugnar fundadamente lo afirmado en sus contenidos.
Evidentemente, al equivocar el diagnóstico la solución será, ineludiblemente, equivocada.
Ante la propuesta de comisiones para lograr la paz, siempre pienso en que una comisión o “mesa de trabajo” formada por Roosevelt, Churchill  y Stalin para lograr la paz durante la Segunda Guerra sería, no solamente una utopía sino una soberana estupidez, ya que Hitler no estaría en esa Comisión, ni querría estarlo.
¿Una Comisión por la paz en La Araucanía sin participación de quienes propician, han propiciado, generado y mantenido una estrategia geopolítica, practicando el terrorismo durante mas de 22 años, es total y absolutamente inviable, en cuanto a conseguir sus objetivos de lograr la paz. No me refiero a los operadores o “soldados” directos, sino al  núcleo de pensamiento y coordinación que dirige estas acciones sediciosas.
Los ciudadanos de las zonas amenazadas por las demandas autonómicas y la creación de un territorio soberano en las tierras, ciudades, Villorrios, Tempos, poblados, fundos cultivados, tierras forestales, en que viven, piensen bien por quienes votan.
La Araucanía está de moda, no hay politicastro, periodista, opinólogo, f parlamentario improvisador, que deje de manifestar sus opiniones que, por ignorancia, logren otro efecto que un pantallazo en los canales de televisión.
Los ciudadanos de La Araucanía tendrán la oportunidad del ejercer el poder que les da el voto.
Este poder no solamente se ejerce en el momento de votar, sino en el proceso que lleva al momento de la elección; obligar  a los candidatos para que demuestren conocer el verdadero problema de La Araucanía: que no es de Orden Pública sino de Soberanía Nacional.

Julio Bazán A.
23 de junio, 2016.







viernes, 10 de junio de 2016

Restitución de tierras; CEP y LYD




Restitución de tierras; CEP y LYD

A.- DEL CONSEJO NACIONAL DE CONADI DE 27 DE AGOSTO DE 1999.

Nota: Estos párrafos, si bien están influenciados por el “Informe de Verdad Histórica y Nuevo Trato”, objeta las infundadas afirmaciones de éste.  El Informe no tiene ningún valor jurídico, es un conjunto de ideas y afirmaciones que no se fundamentan.
 
<<El populismo de la época propagó la idea de que los límites de la restitución de tierras, que el Estado debía hacer a los pueblos indígenas, estaban dados hasta donde alcanzara la memoria de los ancianos de las comunidades. Por lo general esa memoria señalaba un límite territorial indemostrable desde el punto de vista legal e irrealizable prácticamente. Al interior de las tierras "recordadas" hay pueblos, ciudades, otros propietarios no indígenas y en el hipotético caso de que se intentara restituir no existiría suficiente dinero del Estado para comprarlas y entregarlas. La irresponsable dispersión de estas ideas ha sido motivo de grandes presiones hacia la Conadi y de una gran frustración de las comunidades y personas al no tener respuesta a sus expectativas>>
<<…ha sido la confusión existente entre "Territorio" (un concepto político) y "Tierra" (un concepto económico). Se comenzó a difundir la equivocada idea de que era posible reconstituir el territorio ancestral a partir de las  acciones  y  compras  de  tierras  de  la  Conadi.  La experiencia ha mostrado que no se puede reconstituir un territorio ancestral por la vía de compras de tierras a precios de mercado porque no existe suficiente dinero público para comprarlas y porque a veces su dueño actual puede decidir no venderlas>> (Nota: reconocimiento de la propiedad inscrita)

B.- Encuesta CEP e Informe LYD.

Se han publicado  trabajos realizados por  dos prestigiosas  instituciones, el Centro de Estudios Públicos (CEP) y Libertad y Desarrollo (LYD). CEP publica una encuesta en que se evalúa la situación sociopolítica de La Araucanía. En esta encuesta hay una pregunta que tiene un supuesto absolutamente objetable, que induce las respuestas: <<Ahora, de las alternativas que aparecen en esta lista, ¿cómo cree usted que el Estado debería reparar o compensar al pueblo mapuche? >>
El supuesto de esta pregunta recoge la postura indigenista de derechos de restitución de tierras, afirmación que no tiene respaldos histórico ni jurídico. El experto a cargo de esta encuesta reafirma esta convicción en entrevista en un canal de televisión.
Por su parte el Informe de LYD, destinado a promover la  implementación en Chile de  las soluciones desarrolladas en Australia y Nueva Zelandia (cuya viabilidad cultural, jurídica e histórica no analizamos en este artículo); sin entrar a destacar  la cantidad de errores conceptuales que este informe contiene al analizar la situación de la propiedad en La Araucanía y otras regiones del sur.
El  promover la implementación en Chile  de estas formulas exóticas, contiene el supuesto de que existen derechos de restitución de tierras a los indígenas. Nota: Los errores contenidos en el análisis que precede a la propuesta “paradigmática” que propone el Informe han sido analizados en un artículo publicado en este Blog: “Araucanía; error de la Multigremial”
Estos supuestos, reflejan como la propaganda indigenista ha logrado  la aceptación de sus consignas, (contenidas en el Informe aludido y publicitadas con entusiasmo por medios de comunicación), son aceptadas como verdaderas por instituciones que se suponen informadas y celosas de cuidar los respaldos de sus afirmaciones: triunfo de la propaganda de las demandas engañosas, que  conducirán  al país a objetivos geopolíticos peligrosos para la soberanía nacional, y que  no tienen sustentación histórica ni jurídica, como se demuestra en numerosos artículos de este Blog.

Julio Bazán A.
9 de junio, 2016,

lunes, 30 de mayo de 2016

ARAUCANÍA; EL PENSAMIENTO DE LA CAM




ARAUCANÍA; EL PENSAMIENTO DE LA CAM

En la noche del domingo 29 de mayo, Televisión  Nacional proyectó un programa publicitario de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM)
En el año 2013, el dirigente de la CAM, Héctor Llaitul, publicó un extenso documento  en que define el pensamiento de este grupo sedicioso.
Publico párrafos seleccionados de este documento, no es corto, tampoco es de fácil lectura. A pesar de esto, pido que lean lo que publicó para distinguir lo que afirmaron los “guerrilleros” que TVN mostró en pantalla.
jba

DEL DOCUMENTO DE LA CAM:
<<Si bien la CAM, aún no ha elaborado una propuesta-documento sobre autonomía, en sus planteamientos ha dejado claro que ésta, se asumirá en los hechos, a través de una  praxis política que permita crear una nueva correlación de fuerzas a favor de un proyecto autonómico.  El  punto  de  partida,  es  la  reapropiación  del  concepto  de  autonomía,  en donde  su  uso  implique  independencia  del  movimiento  mapuche,  que  en  la  práctica significa  no  más  sometimiento  a  la  mediación  de  los  partidos  políticos  y  de  otras  instituciones  del  Estado  chileno.  Entonces  la  independencia  de  partidos  y  demás influencias  políticas  winka,  es  el  punto  de  partida,  es  la  condición  necesaria  para  la maduración de la lucha mapuche propiamente tal, como se la conoce hoy día. Es el primer paso en  la búsqueda de  la superación de  la condición de pueblo oprimido. Esta forma de entender  y  hacer  autonomía,  representaría  en  los  hechos,  una  de  las  características esenciales  en  la  nueva  forma  de  hacer  política  de  la  CAM.  La  autonomía  significa independencia  total  frente  al  Estado,  las ONG,  los partidos políticos, etc.  Independencia que se expresa en el ámbito del pensamiento y de la organización política.  En este contexto se cuestionaba la relación de dependencia de los grupos mapuche respecto de  los partidos políticos,  lo que  incluía  aquellas organizaciones que de manera formal  se  declaraban  “independientes  o  autónomas”,  pero  que mantenían  relaciones  y  posiciones ambiguas en cuanto a  los partidos políticos,  lo que a  la  larga,  los  llevó a tener un  perfil  negociador,  asumiendo  planteamientos  reivindicativos  contradictorios.  Es  por esto que para  la CAM es prioridad  la  independencia de  la organización mapuche frente a los  partidos  políticos  y  el  Estado,  como  a  su  vez  la  re-significación  de  las  formas  de organización  mapuche.  Por  tanto  la  autonomía  para  la  CAM  significa  la  negación  al sometimiento  político  y  organizativo winka,  para  pasar  a  ser  insubordinación,  rebeldía,  pero sobre todo, resistencia>>.
 <<Esto  es  parte  de  un  pensamiento  Anticolonial  en  donde  la relación de dominación es caracterizada como un régimen de ocupación territorial. Por lo cual  expresamos  en  su  momento;  “somos  un  pueblo  acosado,  invadido,  usurpado  de territorio y que lucharemos como Pueblo, cultura y Nación”>>.
<<Se  caracteriza  a  la  situación  como  Colonial,  razón  por  la  cual  se  cuestiona  la institucionalidad  de  un  sistema  de  dominación.  Este  desconocimiento  de  los  marcos institucionales conlleva una desobediencia hacia el Estado, el cual se considera  ilegitimo, opresor, ajeno e  impuesto en un  territorio y espacio ancestral. Hemos dicho como CAM que  es  necesario,  por  tanto,  establecer  una  estrategia  para  “sobrepasar  las  lastimeras prácticas de hacer política dentro del marco de  la dominación, más aún en  los estrechos márgenes  que  el  enemigo  con  su  Estado  de  Derecho,  le  concede  a  nuestro  Pueblo>>”.
<<Sobrepasar y desbordar los marcos de la dominación es insubordinarse frente al sistema.  Las definiciones estratégicas, desarrolladas y  llevadas adelante por  la CAM, tienen su expresión más concreta en nuestra postura  frente a  la normatividad de  la política de tierras. Porque más que una demanda de tierras,  la CAM>>
<<<En síntesis, el carácter Anti-sistémico de la CAM no puede ser reducido al marco de un  horizonte  de  izquierda  o  socialista,  ni  tampoco  significa  que  por  estas  definiciones ideológicas  se nos asigne  la búsqueda de un  cambio de estructuras que apunte hacia  la construcción de un Estado Socialista; más bien, el planteamiento de  la CAM debería  ser entendida como un “Anti-capitalismo indianista”, en el cual, el proceso de liberación hace referencia a la reconstrucción-reconstitución del sistema de reproducción social Mapuche, para lo cual es, absolutamente, necesario luchar por el territorio y la autonomía>>.
<<En  definitiva,  con  esta política  la  CAM  plantea  que  no  basta  con  resistir.  Para  una  verdadera  liberación  es fundamental  la  reconstrucción  de  nuestro  pueblo  con  un  carácter  Nacionalitario.  “La reconstrucción  del  Pueblo-Nación  Mapuche”  se  plantea  entonces  con  un  carácter autónomo  política  y  territorialmente,  en  donde  la  rearticulación  de  comunidades permitirá  mayores  grados  de  organización.  “El  mayor  grado  de  conciencia  política  se expresa en el derecho al territorio”>>.
<<Lo  que  existe  es  la  negación  y  la insubordinación frente a las relaciones de opresión y dominación del Estado y del Capital nacional  y  trasnacional.  Es  un  discurso  antagónico  con  las  relaciones  de  Mercado  y estatales  que  nos  oprimen  como  Pueblo-Nación. Nuestra  lucha  es  contra  el  sistema  de dominación imperante, no contra la sociedad chilena en su conjunto. Sin embargo, hemos expresado  que  “Somos  anti-sistémicos  porque  no  aceptamos  la  dominación  occidental como modelo de vida y  lo hacemos principalmente a  través de  la  lucha territorial”. En el fondo  de  nuestra  argumentación  se  deduce  que  la  reconstrucción  nacionalitaria viabilizará el horizonte de la liberación. Y es a través de las recuperaciones de tierras, más bien  del  Control  Territorial,  que  se  hará  posible  todo  nuestro  pensamiento  y  acción política emancipatoria, razón que explica nuestra definición de trabajar en la base y desde las comunidades, ya que es de éstos procesos de lucha territorial y política que depende el conjunto del horizonte de reconstrucción nacional. Así se explica nuestra  intransigencia y radicalidad  en  la  lucha  territorial.  “Es  a  través  del  control  territorial  que  se  generan  las condiciones,  tanto  materiales  como  simbólicas,  que  posibilitan  y  dan  continuidad  a  la reconstrucción  nacional”  ”.  Al  respecto  la  CAM  sostuvo:  “El  territorio  ancestral  es  la plataforma básica, absolutamente esencial para  la reconstrucción de  la Nación Mapuche>>.
<<La  no  existencia  de  un  territorio  propio,  lo  único  que  generaría  sería  el  logro  de autonomías  relativas,  de  tipo  simbólico,  cultural  e  inclusive  folklórico,  que  resultan funcionales  al  sistema  de  dominación,  que  a  la  larga  nos  condenaría  a  la  desaparición física  e  ideológica.  Sin  una  base  territorial  y  sin  los  derechos  políticos  inherentes,  es imposible  la  autonomía  real  y  se  imposibilita  el  desarrollo  de  una  política  de  liberación nacional”>>.
<<La lucha por el territorio expresada por la CAM, efectivamente generó un punto de quiebre al interior del Movimiento Mapuche. Esto se explica porque muchas agrupaciones no dieron y no dan prioridad a la lucha por el control territorial, privilegiando la búsqueda de participación política al  interior de  la  institucionalidad opresora y  la  consolidación de sus  estructuras  políticas,  para  desde  allí  recuperar  el  territorio.  Sin  embargo,  la  CAM siempre  ha  dado  prioridad  a  la  recuperación  y  reconstitución  territorial,  como  base fundamental  para  la  reconstrucción  de  nuestras  propias  estructuras  políticas  y  para  la revitalización, en definitiva, de  todo el  tejido económico,  social  y  cultural mapuche. Por eso es que consideramos que la recuperación de tierras y el control territorial constituyen la plataforma básica de  la reconstrucción de nuestra Nación. Es por  lo anterior, que para comprender  el  pensamiento  y  la  acción  de  la  CAM,  debe  ser  bajo  una  mirada  de territorialidad, en la defensa y la recuperación territorial autonómica>>.
<<Para  lograr  el  control  territorial  efectivo  la  CAM  ha  planteada  la  acción  directa, porque “solo el control territorial posibilitara un mayor poder político, pero este debe estar sostenido  en  el  desarrollo  de  una  cada  vez mayor  base  económica  autónoma.  Ambos, poder  político  y  base  económica,  generarán  las  condiciones  para  sostener  el  Poder Mapuche”.  Ahora  bien,  la  reconstitución  del  territorio  ancestral  (Wallmapuche) representa al mismo tiempo la reconstrucción del Pueblo-Nación Mapuche. Así, Territorio y  Pueblo-Nación  Mapuche  están  entrelazados,  como  también  la  visión  de  un  pasado independiente  con  la  mirada  emancipadora  actual.  Liberarse  es  reconstituirse  y reconstituirse  es  liberarse.  La  liberación  implica  la  posibilidad  de  dotarse  de  muchos elementos  y  así  reconstruir  las  estructuras  propias  para  auto-gobernarse.  La reconstrucción  nacionalitaria  implica  la  recuperación  de  las  estructuras  y  prácticas tradicionales. “El proceso de reconstitución  implica el ejercicio de prácticas comunitarias, ceremoniales  y  organizacionales  como  el mingako,  ngillañmawun,  nguillatún, machitún, palín, trawün, kamarikun, nutram, a la vez ir rescatando y fortaleciendo nuestra estructura organizacional  tradicional  y  los  roles  que  cumplen  determinadas  personas  dentro  del mundo  mapuche  como  los  longko,  werken,  machi,  wewpife,  kona,  weichafe, dugunmachife,  ngenpin,  la  revitalización  de  nuestro  rakiduam,  kimun,  espiritualidad, mapudungun”.  Además  de  la  protección  y  recuperación  de  los  espacios  vitales,  como ngillatuwe,  paliwe,  tren-tren, winkul,  trayeko, menoko, mawida,  eltun  entre  otros.  Esto nos  sitúa  en  una  política  de  reconstitución  de  los  Lof,  Rewe  y  los  Aillarewe, recomponiendo  territorial  y  políticamente  espacios  cada  vez  más  amplios  (Poder Mapuche)  como  base  para  la  reconstrucción  de  la  Nación  Mapuche.  La  acción  de reconstituir  los  Lof  no  puede  ser  definida  como  Autárquica-Comunitarista,  ya  que  es  el primer  paso  es  el  restablecimiento  de  un  proyecto  político  de  rearticulación  de comunidades cuyo objetivo es un proceso de reconstrucción étnica de mayor alcance. Es bajo esta comprensión general que deben entenderse acciones como  las  recuperaciones productivas,  las  acciones  de  autodefensa  y  particularmente  los  procesos  de  control territorial,  los  que  en  definitiva  deberán  ser  asumidos  por  las  comunidades  bajo estructuras políticas autónomas y en perspectiva para la liberación>>.
<<Así también, es en este marco de análisis que deben comprenderse y situarse  las acciones  de  resistencia.  Deben  entenderse  como  parte  de  un  conjunto  de  quehacer político  y  movilización  social  que  se  orienta  al  logro  de  “zonas  de  control  Mapuche autónomo”,  dando  viabilidad  a  la  dimensión  de  la  Autonomía,  en  tanto  autonomía material, económica, cultural y organizativa real y efectiva. Todo esto, como antesala para la reconstitución nacionalitaria. Es así como las posiciones antisistema y anticapitalistas de la  CAM  están  articuladas  hacia  el  logro  de  una  autonomía  real,  lo  que  significa resquebrajar y destruir  las relaciones de dominación que nos oprimen como pueblo. Hay por tanto en la propuesta de la CAM, un tipo de liberación que abarca las distintas formas de  opresión,  tanto  en  su  dimensión  física-geográfica,  económica,  ideológica,  cultural  y política. Para la CAM la forma de asumir y construir autonomía es por la vía de los hechos, una autonomía de facto, en donde la recuperación de los derechos territoriales y políticos es la base de la propuesta>>.
<<…para mayor  comprensión, debemos dejar  claro  también, que la CAM no es separatista, no hemos planteado la creación de un Estado separado del chileno, por tanto la demanda separatista no aparece en nuestro pensamiento y discurso>>.
<<Lo que si se expresa es la demanda territorial para desarrollar un proceso de autonomía y liberación  nacional.  Podría  parecer  claro  que  la  demanda  de  recuperación  total  del territorio  ancestral  abre  la  posibilidad  de  una  posición  separatista,  pero  al  respecto  no tenemos  una  posición  definida.  Lo  que  sí  está  claro,  es  que  en  los  objetivos  de nuestra lucha  no  nos  planteamos  la  posibilidad  alternativa  de  incluirnos  dentro  del  Estado  de Chile, mientras  la  esencia misma  de  la  estructura  de  dominación  que  posee  el  Estado-Nación chileno, sostiene un modelo neoliberal capitalista pro-imperialista. Por tanto existe una radical negación de todas las formas de opresión y dominación sistémica y de Estado-Nación, en tanto éste sirve a los intereses del Capital transnacional>>.
<<Si bien en nuestras definiciones no está la idea separatista, siempre hemos dejado un margen para un  replanteamiento de nuestra postura de acuerdo a  las exigencias del proceso.  Esta  es  una  de  las  razones  por  la  cual  no  hemos  planteado  cabalmente  una propuesta  de  autonomía  a  futuro  (al  menos  como  documento),  ya  que  ésta  debe  ser elaborada  más  adelante,  cuando  constituyamos  las  condiciones  para  su  viabilidad definitiva. El sustento de nuestro proyecto autonómico está en la base comunal y esto es sumamente claro. Se apoya en un quehacer coherentemente anticapitalista y en base al control territorial, en donde, como se ha señalado, se revitalizan las prácticas culturales y las  estructuras  socio-políticas  tradicionales.  Estas  definiciones  son  puestas  en  práctica través de un proyecto de rearticulación de comunidades, creando mayor poder Mapuche y autonomía,  instancias que  tendrán que resolver un  tipo de  funcionamiento mayor que puede generar condiciones o no hacia  la independencia total. Por ahora nuestro norte es la  liberación  nacional,  lo  que  no  quita  la  necesidad  de  seguir  deliberando  al  interior  de nuestra organización, en particular y con el movimiento mapuche autónomo en general,   a  pesar  de  las  dificultades  producidas  por  la  represión,  la  dispersión  y  las  diferencias-desprendimientos  sufridas.  Aún  en  las  actuales  condiciones,  y  de  acuerdo  a  nuestras definiciones  político-ideológicas,  no  es  pretensión  nuestra  construir  propuestas  de características  demasiado  abstractas.  Estamos  por  acumular  fuerzas  en  el  movimiento mapuche  real, desde  las  comunidades  y  desde  abajo,  sin  elitizarnos  y  separarnos de  las comunidades.  Por  eso  nuestros  esfuerzos  actualmente  están  dirigidos  hacia  un  mayor debate  y hacia una mayor  formación en  la base, con el objetivo de  contribuir hacia una mayor politización e ideologización en todos los niveles, sobre todo en aquellas instancias que  sostienen  el  proceso:  las  comunidades  en  resistencia,  sus  estructuras  político tradicionales, sus pu weichafe y militantes>>.
<<Nuestro  proyecto  político-estratégico  está  inconcluso.  Podríamos  señalar  que  ha sido  bloqueado  en  cierta  forma  por  la  acción  del  Estado  y  otras  fuerzas winka  que  nos confrontan. Sin embargo nuestro pensamiento emancipatorio se encuentra enmarcado en un  proceso  de  largo  aliento,  que  implica  la  reconstitución  y  la  re-emergencia  de  la identidad, como una forma de defensa y preservación ante los procesos desestructurantes provocados por la transnacionalización económica capitalista y las relaciones opresivas de parte  del  Estado  de  Chile.  Apostamos  por  un  gran  proceso  de  autoafirmación  étnico-nacional  que  de  calidad  y  capacidad  a  nuestro  proyecto  de  Liberación Nacional,  el  cual seguirá  sustentado  en  un  proyecto  de  reconstrucción  de  nuestro  Pueblo-Nación,  hoy anclado  en  las  experiencias  de  control  territorial  y  en  la  revitalización  de  nuestras expresiones  culturales  y  valóricas,  propias  del  ideario  Mapuche.  La  Reconstrucción  de nuestro Pueblo-Nación es para mayor  comprensión, debemos dejar  claro  también, que la CAM no es separatista, no hemos planteado la creación de un Estado separado del chileno, por tanto la demanda separatista no aparece en nuestro pensamiento y discurso>>.
<<Lo que si se expresa es la demanda territorial para desarrollar un proceso de autonomía y liberación  nacional.  Podría  parecer  claro  que  la  demanda  de  recuperación  total  del territorio  ancestral  abre  la  posibilidad  de  una  posición  separatista,  pero  al  respecto  no tenemos  una  posición  definida.  Lo  que  sí  está  claro,  es  que  en  los  objetivos  de nuestra lucha  no  nos  planteamos  la  posibilidad  alternativa  de  incluirnos  dentro  del  Estado  de Chile, mientras  la  esencia misma  de  la  estructura  de  dominación  que  posee  el  Estado-Nación chileno, sostiene un modelo neoliberal capitalista pro-imperialista. Por tanto existe una radical negación de todas las formas de opresión y dominación sistémica y de Estado-Nación, en tanto éste sirve a los intereses del Capital transnacional>>.
<<Si bien en nuestras definiciones no está la idea separatista, siempre hemos dejado un margen para un  replanteamiento de nuestra postura de acuerdo a  las exigencias del proceso.  Esta  es  una  de  las  razones  por  la  cual  no  hemos  planteado  cabalmente  una propuesta  de  autonomía  a  futuro  (al  menos  como  documento),  ya  que  ésta  debe  ser elaborada  más  adelante,  cuando  constituyamos  las  condiciones  para  su  viabilidad definitiva. El sustento de nuestro proyecto autonómico está en la base comunal y esto es sumamente claro. Se apoya en un quehacer coherentemente anticapitalista y en base al control territorial, en donde, como se ha señalado, se revitalizan las prácticas culturales y las  estructuras  socio-políticas  tradicionales.  Estas  definiciones  son  puestas  en  práctica través de un proyecto de rearticulación de comunidades, creando mayor poder Mapuche y autonomía,  instancias que  tendrán que resolver un  tipo de  funcionamiento mayor que puede generar condiciones o no hacia  la independencia total. Por ahora nuestro norte es la  liberación  nacional,  lo  que  no  quita  la  necesidad  de  seguir  deliberando  al  interior  de nuestra organización, en particular y con el movimiento mapuche autónomo en general,   a  pesar  de  las  dificultades  producidas  por  la  represión,  la  dispersión  y  las  diferencias-desprendimientos  sufridas.  Aún  en  las  actuales  condiciones,  y  de  acuerdo  a  nuestras definiciones  político-ideológicas,  no  es  pretensión  nuestra  construir  propuestas  de características  demasiado  abstractas.  Estamos  por  acumular  fuerzas  en  el  movimiento mapuche  real, desde  las  comunidades  y  desde  abajo,  sin  elitizarnos  y  separarnos de  las comunidades.  Por  eso  nuestros  esfuerzos  actualmente  están  dirigidos  hacia  un  mayor debate  y hacia una mayor  formación en  la base, con el objetivo de  contribuir hacia una mayor politización e ideologización en todos los niveles, sobre todo en aquellas instancias que  sostienen  el  proceso:  las  comunidades  en  resistencia,  sus  estructuras  político tradicionales, sus pu weichafe y militantes>>.
<<Nuestro  proyecto  político-estratégico  está  inconcluso.  Podríamos  señalar  que  ha sido  bloqueado  en  cierta  forma  por  la  acción  del  Estado  y  otras  fuerzas winka  que  nos confrontan. Sin embargo nuestro pensamiento emancipatorio se encuentra enmarcado en un  proceso  de  largo  aliento,  que  implica  la  reconstitución  y  la  re-emergencia  de  la identidad, como una forma de defensa y preservación ante los procesos desestructurantes provocados por la transnacionalización económica capitalista y las relaciones opresivas de parte  del  Estado  de  Chile.  Apostamos  por  un  gran  proceso  de  autoafirmación  étnico-nacional  que  de  calidad  y  capacidad  a  nuestro  proyecto  de  Liberación Nacional,  el  cual seguirá  sustentado  en  un  proyecto  de  reconstrucción  de  nuestro  Pueblo-Nación,  hoy anclado  en  las  experiencias  de  control  territorial  y  en  la  revitalización  de  nuestras expresiones  culturales  y  valóricas,  propias  del  ideario  Mapuche.  La  Reconstrucción  de nuestro Pueblo-Nación es la base ineludible para la Liberación Nacional>>.
Concepción, 17 de junio de 2013 
Héctor Llaitul Carrillanca   
Preso Político Mapuche CAM